1 de mayo de 2016

El momento del Arte Contemporáneo



"A partir de cierto momento, el momento del Arte Contemporáneo precisamente, es como si se hubiera entablado una carrera entre la obra de arte y la posibilidad técnica de su reproducción, Y quizás esta carrera, esta huida hacia delante, es la que está dictando la forma que toma la obra de arte. La obra de arte contemporánea se hurta a la reproducción técnica en la misma medida en que ésta avanza y se perfecciona. La obra se vuelve obra de arte, hoy, en tanto se adelanta un paso a la velocidad de su reproducción..."

29 de abril de 2016

Noches blancas en el muelle



Noches blancas es una novela corta de Fiodor Dostoievski – NordicaLibros acaba de publicar una notable edición ilustrada, por cierto – que ya ha tenido dos recomendables adaptaciones cinematográficas: la primera, a cargo, de Luchino Visconti y una segunda, dirigida por Robert Bresson que lleva por título Cuatro noches de un soñador. Vecchiali reinterpreta el original literario de manera muy personal, propia de quien, a sus ochenta y cuatro años, es un francotirador creativo dentro de una cinematografía como la francesa en la que éstos no escasean precisamente: la puesta en escena es radicalmente ascética – en la línea de su admirado y ya mencionado Bresson -, con apenas dos personajes - Astrid Adverbe y Pascal Cervo, perfectos - que se encuentran – y reencuentran – en el muelle de una pequeña localidad de la Costa Azul – que sustituye al original Canal de San Petersburgo -, un escenario que el espectador apenas llega a atisbar y que ha de intuirse por los cambios de la luz que se proyectan sobre los protagonistas, por el sonido del mar o del peculiar ruido de los barcos amarrados… Como las adaptaciones clásicas de la pareja Straub y Huillet o el Rohmer de La marquise d’O y de Perceval le Gallois, Vecchiali utiliza el punto de partida de un material ajeno para subrayar, para reivindicar, su propio carácter creativo radicalmente libre.

Disponible via Filmin.

Nota: esta reseña, con leves variaciones, aparece en el número 337 (mayo 2016) de la revista Ruta 66.

29 de febrero de 2016

¿Qué he leído en enero y febrero?

Dos grandes libros:




Tres novelas notables:





Un buen tebeo:



Un tebeo pasable:



Una inteligente guía de lectura:



Me adentro en la lectura en francés a través del Maigret de Simenon:





27 de enero de 2016

La banda de los Sacco, Andrea Camilleri



Afrontaba la lectura de esta nueva novela del estajanovista Camilleri con notables expectativas: la última entrega de la serie Montalbano editada por aquí, Un filo de luz, me había dejado un buen sabor de boca, después de un par – o más, pero la memoria me obliga a ser generoso – de títulos que se dirían escritos con el piloto automático.

Es por ello que me he sentido decepcionado. La promoción de la obra habla de un western siciliano, la trama es atractiva: los Sacco son una familia siciliana que ha ido prosperando con esfuerzo al inicio del siglo XX, aparece la mafia y trata de extorsionarles, los Sacco deciden no acceder y enfrentarse a ellos, sin embargo, la policía no colabora y ellos mismos se convierten en una especie de forajidos (de ahí el título).

Aunque estamos refiriéndonos a sucesos que efectivamente ocurrieron y que algún testigo  de los mismos ha hecho llegar al propio escritor, lo cierto es que la obra no llega a funcionar ni como novela – si así puede definirse - pues le falta ritmo, ya que no es más que una sucesión de episodios sin apenas transición entre ellos, ni como crónica, puesto que el estilo es más bien frío y epidérmico.

Uno no puede menos que acabar la lectura de La banda de los Sacco añorando a Sciascia, pero también al ya mencionado Montalbano. Buenas noticias: en Italia parece que se han publicado un par de entregas más de la serie. Seguiremos confiando…

(Nota: esta reseña con algunas modificaciones se ha publicado en el número 333 - enero 2016 - de la revista Ruta 66)

Andrea Camilleri, La banda de los Sacco. Traducción de Carlos Vitale. Editorial Destino, Barcelona, 2015.