Llega un grito a través del cielo. Ya ha ocurrido otras veces, pero ahora no hay nada con que compararlo.
23 de noviembre de 2007
A propósito de la desaparición de Fernando Fernán-Gómez (y de Béjart)
22 de noviembre de 2007
Arreando a la izquierda
7 de noviembre de 2007
4 de noviembre de 2007
Ahora Azaña

La semana pasada hablábamos de la recuperación de inéditos dentro de las obras completas de Ortega y Gasset. Este domingo, "El País", da cuenta de la inminente aparición de una nueva edición de las obras completas de Manuel Azaña, las cuales también incluirán numeroso - y al parecer revelador - material no publicado. Además, cuentan con el aval de intelectuales respetables como Álvarez Junco y Santos Juliá. Esperamos poder algún día comentar en extenso esta edición, pues la figura de Azaña siempre ha sido un referente intelectual para quien suscribe, desde que su padre le contaba que cuando él era pequeño recordaba haber escuchado el eslógan: "Con Manuel Azaña pan en toda España, con Largo Caballero pan en el mundo entero". Tras decirlo, de manera no demasiado enfática, el hijo descubría que a su progenitor le brillaban los ojos.
3 de noviembre de 2007
Recordando de nuevo a Richard Rorty

Ya hablamos sobre Rorty con motivo de su fallecimiento. En el nuevo número, correspondiente al mes de noviembre, de Revista de libros, que ha aparecido con puntualidad impecable en mi buzón, Rafael del Águila le dedica un artículo en el cual desea "simplemente exponer con cierta claridad algunos puntos de vista rortyanos, aunque no siempre los comparta del todo. Trataré de dar al lector materia para pensar y replantearse algunas de sus creencias y opiniones más sentidas." Cabe afirmar que el profesor del Águila lo consigue y, concluida la lectura de su artículo, dan ganas de acercarse a la biblioteca y (re)leer las obras del pensador estadounidense.
Del Águila menciona entre sus notas dos referencias electrónicas que me parece interesante que el improbable lector de estas líneas conozca:
Last Words from Richard Rorty, de Danny Postel
Philosopher, poet and friend, obituario escrito por Jürgen Habermas
De éste último esrito, del Águila menciona una anécdota que me parece interesante compartir:
'Meses antes de su muerte, (Habermas) recibió un correo electrónico en el que Rorty pasaba buena parte del texto criticando la política exterior de George Bush con todo el sarcasamo del que era capaz. Repentinamente, salta aislada una frase: "Por cierto, tengo la misma enfermedad que mató a Derrida" y, como para atenuar el efecto, continuaba: "Mi hija cree que este tipo de cáncer proviene de leer demasiado a Heidegger". '
2 de noviembre de 2007
Cine: "Persépolis"
28 de octubre de 2007
USA 2008: Diez modos de perder o ganar las elecciones.
10 motivos por los que los demócratas pueden perder en 2008:
1. Nominar a Hillary Clinton
2. Autosatisfacción y sobreconfianza
3. Ser ellos mismos
4. Centrarse en temas en lugar de valores
5. Culpar a los republicanos de cualquier cosa
6. Permitir a los republicanos que los caricaturizen sin contraatacar
7. Contratar a consultores de imagen
8. Hacerse más estúpidas fotos oportunistas
9. Continuar liderando un Congreso que no hace nada
10. Creer sus propias notas de prensa de noviembre de 2006
10 motivos por los que los republicanos pueden ganar en 2008:
1. Nominar al anti-George Bush
2. Atraer a moderados e independientes
3. Jugar la carta de la seguridad, pero con moderación
4. Dejar que los demócratas se ahorquen a si mismos
5. Permitir al senador Harry Reid permanecer como líder de la mayoría demócrata en el Senado
6. Apropiarse de la "guía de juego" de Ronald Reagan
7. Evitar la inmigración como "el" tema importante
8. Regresar a las raíces (a los temas en los cuales los republicanos han trabajado en el pasado: responsabilidad fiscal, defensa nacional, etc.)
9. Poner a los demócratas a la defensiva
10. Rezar por un milagro.
Es difícil evitar la tentación: ¿se anima alguien a hacer una relación de diez causas por las cuáles los socialistas podrían perder o los populares ganar las elecciones generales del próximo mes de marzo? Anímense.
Los inéditos de Ortega
Porque aún puede ocurrir que un pueblo saludable se vea sorprendido por una intriga y tenga que padecer transitoriamente una política perversa, nada afín con su carácter. Pero no es dudoso que al poco tiempo el organismo robusto, reaccionando, eliminará aquel cuerpo extraño arteramente deslizado en su interior. Mas no es éste nuestro caso. Los que atribuyen los males de España a la política no quieren decir naturalmente que sea mala la de estos meses, la de estos años sino que viene siéndolo desde hace tres, cuatro siglos. Así pensaba Costa, hombre admirable, lleno de virtudes pero que solía pensar muy toscamente. Pues comprenderán ustedes que tolerar durante siglos una política y solidarizarse con ella son una misma cosa. Del hombre que se ha pasado la vida robando no podemos decir que robó por casualidad o por distracción. Del pueblo que por espacio de tres siglos sufre una política nociva, no podemos decir que la sufre sino que la quiere. No nos hagamos, pues, ilusiones; miremos lealmente la austera faz de la realidad y reconozcamos que la política lejos de ser la causa de nuestros males es sólo su síntoma ejemplar. Proyección de nuestra conciencia colectiva, lo que pasa en el recinto político es reflejo exacto de lo que fermenta en nuestros corazones."
24 de octubre de 2007
Desganado
Con todo no me gustaría dejar de pasar la ocasión de comentarles a los - y las - siempre improbables lectores - lectoras - de esta humilde victoria que ando leyendo estos días Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez. Pocos elogios puedo añadir a los que ya ha cosechado desde su aparición, tal vez únicamente hacer mención al hecho de que siempre considero que al buen escritor se le descubre en detalles como frases las cuales consiguen, tras leerlas, que el corazón parezca detenerse por un instante y que por un momento - breve pero intenso - pensemos que aquellas palabras nos despiertan una manera más lúcida de enfrentarse al mundo. Hay algunas de ellas en el primer relato del libro, entre las cuáles, a modo de muestra:
'Todo se conjuraba para que le resultara imposible abdicar de la vida como se abdica de un sueño al despertar.'
También me gustaría compartir con todos - y todas - los improbables lectores que hayan llegado hasta aquí una bonita canción que seguramente no conozcan: Johan - Coming In From The Cold (Summer07 Mix). La descubrí en un rincón de la galaxia dedicado a aquellos que tratan de conseguir la perfecta y más bella música pop: 360º de Separación.
He tratado de encontrar un videoclip de la pieza, pero en su lugar únicamente he encontrado el que ilustra la pieza homónima de The Delgados, la cual ilustra perfectamente el cierto desencanto vital que padezco esta gris tarde otoñal:
23 de octubre de 2007
Memoria histórica en Francia: Guy Moquet

Papaíto, sé que [...] te he causado bastantes penas y te saludo por última vez. Quiero que sepas que he hecho todo lo posible para seguir el camino que me has marcado.
Un último adiós a todos mis amigos, y a mi hermano, al que quiero mucho. Que estudie bien para hacerse hombre.
No puedo escribir más. Os dejo a todos. [...] P. S. A quienes os quedáis: sed dignos de nosotros, de los 27 que vamos a morir.'
22 de octubre de 2007
Más sobre El País
21 de octubre de 2007
Objeto(s) de deseo
Lecturas de sábado: Baltasar Porcel
'De tebeos y chistorreos
Este país llega a cotas de trivialidad portentosas. Si los más o menos enemigos de Catalunya analizaran bien la materialización política, cultural y social del cuadro formal o teórico de valores que exhibimos, sabrían que con cuatro abalorios nos contentarían, pintorescos indígenas de la selva nacionalista. Bueno, subnacional, pues todavía no somos España, Alemania, Rusia o Marruecos…
Así, estos días cunden los artículos y comentarios que consideran la nimia pifia de Carod-Rovira y de Bargalló alrededor de la Bienal veneciana como una vergonzosa hecatombe. O sea, que esos críticos en su provincianismo se estremecen de pavor o placer ante la posibilidad de un ridículo catalanista, como si en el mundo político no se sucedieran episodios semejantes, y hasta de envergadura. A la par, Carod protagonizó en una cadena televisiva otra anécdota, esa de si se llama José Luis o Josep Lluís, magnificada por los millones de espectadores que van de un canal a otro horas y horas, cual ovejunos especímenes. Y lo digo en positivo, reconforta que la gente halle medios de acceso a su felicidad. Asuntillo ese del Josep y José que si en España despertó el habitual sarpullido, en Catalunya fue apreciado como si se hubiera reconquistado Valencia. Y menos mal que Madrid, con tanto espacio televisivo de famoseo, futboleo, politiqueo y tebeo, no percibe en su velazqueña estulticia la naturaleza de todo eso, o seríamos de forma definitiva, en lugar de intermitente, mero “peix al cove”.
También Frankfurt rebosó de trascendentalizadas facècies. Supongamos, la de los conspicuos intelectuales que al escuchar en un discurso la palabra “polla” - ¿sería en catalán o en alemán?-, metida en un jocoso trabalenguas infantil, cual el de “setze jutges mengen fetge”, saltaban de alegría patriótica y transgresora creyendo que habíamos ganado el espacio cultural europeo, reventando sus marcos conceptuales.
Panorama al que se agrega Maragall, siempre a punto de la última pirueta, diciendo que quienes andan con pancartas del “Freedom for Catalonia” podrían apuntarse a ese partido que acaso él pespuntea. O sea, que desconoce tanto la doctrina de dicha hipótesis política como la de los simpáticos hijos de familia freedom.
Todo lo cual supone un toma y daca de retrancas dialécticas, que ayer eran de café y ahora son mediático-tertulieras. Un animado ambientillo, vamos. Que si no logra obligar a que los trenes de cercanías funcionen, ofrece la ventaja de poder mear en Barcelona donde se quiera. Algo es algo.
Lecturas de sábado: todos contra la posmodernidad
Entonces, ¿en qué quedamos? ¿No existe? ¿Existe y es cosa de imbéciles? Yo tengo que confesar que prefiero existir y ser imbécil. Y supongo que eso es, precisamente, lo que soy: un imbécil. Pero existo.'
20 de octubre de 2007
Godard: Una obra maestra de dos minutos
La célebre discográfica ECM, dirigida por Manfred Eicher, bien conocida por sus ediciones de jazz – aunque no solamente se dedique a esa música – inaugura una colección dedicada al cine. La elección no podía ser más acertada ni más coherente: un primer dvd – un maravilloso artefacto visual como es norma de la casa – firmado por Jean-Luc Godard y Anne-Marie Miéville, de quien(es) Eicher ya había editado las eclécticas bandas sonoras de “Nouvelle Vague” y “Histoire(s) du cinéma”. “El está en un mundo que no es el mismo que el nuestro, pero que está al lado del nuestro”, ha dicho Godard de Eicher.
Como indica su nombre, “Four Short Films” recoge cuatro películas cuya duración oscila entre los dos minutos y los tres cuartos de hora. La pieza más corta es también la más antigua: un brevísimo cortometraje rodado sobre una foto de la guerra que asolara la antigua Yugoslavia y especialmente Bosnia – Herzegovina. Para Godard, esa tragedia es una tragedia europea y universal, que en sí es la muerte de la cultura, del arte, al menos tal y como los hemos conocido. El propio Godard reflexiona en voz alta: “Hay la cultura que es la regla, hay la excepción que es el arte”. Excepciones son Flaubert y Dostoievski, Gershwin y Mozart, Cézanne y Vermeer, Antonioni y Vigo.
También la guerra de Yugoslavia tiene un importante papel en una breve obra realizada por encargo del Festival de Cannes, en su edición de 2000: “De l’origine du XXIe siècle”, que es en realidad un vertiginoso repaso al siglo XX. Para el autor de “A bout de souffle” como para el historiador británico Hobsbawm, el siglo XX es un siglo corto: pues da inicio en la I Guerra Mundial y finaliza a final/principio de la década de los ochenta/noventa con la caída del muro y la desaparición del bloque comunista, aunque para Godard concluye con el conflicto bélico en Bosnia y Kosovo y arranca en 1900 con una imagen festiva pero inquietante, que tal vez sirva de perfecto resumen del que para él no es más que un siglo de “cien años de guerra”.
Como el buen aficionado ya sabrá, Godard en su última etapa filma ensayos, prescindiendo de la narrativa tradicional, apoyando su discurso en un océano – en el que es fácil naufragar y que es inabordable para muchos – de referencias: literarias, musicales, pictóricas, iconográficas, cinematográficas, etc. Un perfecto ejemplo de ello es la película más extensa de este lote, “The old place”, un nuevo encargo, en este caso del MOMA. Se trata de un extenso diálogo entre el cineasta franco-suizo y su colaboradora Anne-Marie, acerca de lo que es el arte. Aunque la visión continua siendo pesimista, en Godard siempre hay momentos para el humor, todo lo amargo, críptico que se quiera pero humor al fin y al cabo. Un ejemplo: Jean-Luc y Anne-Màrie hablan de una nave espacial que se ha lanzado al espacio para que regrese a nuestro planeta de aquí a 50000 años con mensajes para los que entonces lo habiten; especulan sobre los mensajes que contendrá, los mensajes que a ellos les gustaría dar, Miéville dice “acabad con la discriminación de la mujer”, Godard y a continuación propone: “ved un film de Griffith al menos una vez al año”; “es poco probable le contesta su compañera.
Jean-Pierre Gos y Geneviève Pasquier sustituyen en el diálogo a los cineastas en otro nuevo film de encargo, “Liberté et patrie” realizado para la Expo Suisse 2002: con el fondo del lago Leman, asistimos a la biografía dialogada del pintor Aimé Pache.
La obligada premura de espacio obliga a despachar con los anteriores brochazos todas las sugerencias que estos pequeños films encierran, por lo que cabe finalizar con una más que entusiasta recomendación y la confianza en que la serie dedicada al cine de ECM continuará por similares derroteros. Mejores será difícil.Como ha quedado dicho al inicio, aparte de la calidad intrínseca del contenido, la edición está muy cuidada, presentàndose a la manera de un libro de bolsillo de tapa dura, que contiene un texto de Michel Althen, así como la reproducción de los “diálogos” de las películas, acompañado de numeroso material gráfico extraída de las mismas. Eso sí, los textos constan en sus versiones francesa, inglesa y alemana, al igual que las películas (en francés con subtítulos en los idiomas de Shakespeare y Goethe). Tal vez para el buen aficionado, se trate de un detalle menor, pero es nuestra obligación hacerlo constar, reiterando nuestra efusiva recomendación.
18 de octubre de 2007
En la muerte de Deborah Kerr
z. En las esquelas que he podido leer, se hace referencia a su participación en diferentes películas que con el tiempo han acabado alcanzando el estatuto de míticas. Sin embargo, como homenaje póstumo personal, he preferido recurrir a una escena del film The Innocents - estúpidamente traducido por estos pagos como ¡Suspense! - adaptación de The Turn of the Screw, de Henry James. Se trata de una obra maestra dirigida por el subvalorado cineasta británico Jack Clayton y es una de las películas con las que quien suscribe ha pasado más miedo en una sala de cine, y no sólo una vez. Descanse en paz.15 de octubre de 2007
Uffff
Volviendo a El País, en cuanto a contenido, el único cambio que se ha comentado es el del fichaje de Carlos Boyero, como "crítico de cine, columnista de televisión y de la vida en general". Bueno, los críticos de cine actuales de El País son bastante malos, o sea que mejorar el nivel de la sección no le será difícil. Aunque a mí, Boyero no me interesa en absoluto. Sus análisis - de películas, de televisión, de la vida en general - son superficiales y autosuficientes y se suelen despachar con un "me gusta o no me gusta" algo más desarrollado - a veces ni eso - que para eso debe ganar un buen sueldo (se supone que ahora sensiblemene mejorado).
O sea, que a ver si voy a tener que dejar de comprar la prensa cada día o cambiar de periódico...
11 de octubre de 2007
Cita de Serafín Zubiri
El lamentable estado en el que suele llegar siempre me hace pensar en las desagradables vicisitudes que debe pasar el que se convertirá en mi ejemplar desde que sale de la imprenta hasta su destino en mi humilde buzón. 7 de octubre de 2007
Un año del asesinato de Politkóvskaya

30 de septiembre de 2007
Falleció Joe Zawinul
El que Zawinul se haya ganado un hueco en la eternidad se debe a un carrera musical sólida, pero reposa básicamente en algunos hitos: la composición de “Mercy, mercy, mercy” para “Cannonball” Adderley, lo más cercano a un éxito popular jazzístico; la colaboración en los dos discos que marcan la inflexión eléctrica de Miles Davis a finales de los sesenta – “In a silent way” (el tema con ese nombre fue compuesto por Zawinul) y “Bitches Brew – y la creación – y marcado liderazgo – de Weather Report, el grupo que puede considerarse como referencia del llamado “jazz-fusión”.
Nacido en Austria casi paralelamente a la llegada de su paisano Hitler al poder, Zawinul no conoció el jazz – prohibido como “arte decadente” por el régimen nzi - hasta acabada la II Guerra Mundial. Hasta entonces, como también posteriormente, recibió una educación musical marcadamente clásica, junto a figuras del piano clásico como Friedrich Gulda.
A finales de los cincuenta emigrará hacia Estados Unidos. No tardará mucho en hacerse un nombre. Cabe considerar como su primera colaboración de relieve la que mantendrá con la cantante Dinah Washington en la que sustituirá a un pianista tan talentoso como Wynton Kelly, músico al cual una temprana muerte impidió una más que probable notable carrera. Ya en los sesenta, Zawinul comenzará su trabajo con Julian “Cannonball” Adderley, una unión que cabe considerar como fructífera para ambos: pues poco a poco – es posible escuchar en estos álbumes la evolución de un pianista humilde y correcto miembro de banda a otro más ambicioso y enérgico - el austríaco irá dotando a los discos del saxofonista de un sonido más actual, producto de su interés por los nuevos sonidos que se incorporan al jazz, firmando temas tan exitosos como el ya mencionado “Mercy, mercy, mercy”.
El final de los sesenta marcará el final de la colaboración con Adderley y dará inicio su breve, pero intensa, etapa junto a Miles Davis. Grabadas el mismo año – en febrero la primera, en agosto la segunda -, tanto “In a silent way” como “Bitches Brew” son dos obras maestras de una importancia capital en el devenir posterior del jazz, en el cual muchos de los colaboradores en estos discos jugaron un papel crucial: Shorter, McLaughlin, Corea, Holland, Williams... a parte del propio Zawinul, claro está. Si bien los discos tal como fueron editados en su momento son suficientes para explicar su grandeza, no es menos cierto que las “complete sessions” editadas tanto de uno como de otro atestiguan el complejo proceso de evolución del sonido, así como del acierto de Miles y su productor Teo Macero en la elección de los temas.
Concluyendo una etapa de algo más de una década – el tiempo que media entre su llegada a Estados Unidos y la creación de Weather Report -, Zawinul habrá cumplido con un destacado papel en la evolución del jazz. Junto al saxofonista Wayne Shorter y al contrabajista checo Miroslav Vitous iniciará los setenta con la creación de un grupo cuyo nombre viene a ser sinónimo de jazz-fusión y que en un inicio vendrá a ser en la práctica una prolongación de los trabajos con Miles. Tras “Mysterious Traveller”, tal vez su mejor disco, Vitous dejará el grupo y la posterior incorporación de Jaco Pastorius devendrá capital en la definición del sonido del grupo que se hará conocido por sus actuaciones en directo con gran capacidad de convocatoria y por piezas como la popular “Birdland”, ese tema que incluso la persona más lega en jazz habrá escuchado en alguna ocasión, sino por The Weather Report en algunas de sus numerosas versiones. El sonido del grupo, ya en los ochenta y sin Jaco Pastorius, conocerá una nueva evolución, guiado por la curiosidad insaciable de Joe Zawinul hacia lo que ahora conocemos como world – music.
Weather Report desaparecerán a mediados de los ochenta con el apretón de manos entre sus miembros fundadores supervivientes, Shorter y Zawinul, que ilustrará la contraportada de su último disco y el austríaco proseguirá una carrera marcada por su curiosidad y eclecticismo, liderando o formando parte de proyectos en los que tratará de dar voces a nuevas promesas junto a otros destacados músicos provenientes de todas las partes del mundo y cuya relación ocuparía buena parte de esta revista: Arto Tucboyaciyan, Richard Bona, Trilok Gurtu, Salif Keita, Maria Joao...
Con todo, Joe Zawinul no olvidó al jazz como demuestra que en el inicio de siglo creara un club – naturalmente llamado “Birdland” – en el Hotel Hilton de su Viena natal, la misma en la falleció hace unos días. Descanse en paz.
