31 de agosto de 2010

El regreso de Gordon Gekko

Como a estas alturas ya sabrá todo el mundo, Oliver Stone ha rodado y estrenado en algunos países (no todavía en España; ya ven: no sólo tienen problemas para estrenar sus películas en nuestro país Jacques Rivette, Pedro Costa, Béla Tarr o Apichatpong Weerasethakul), la segunda parte de su película Wall Street, que goza de bastante fama y cierta reputación más por su descripción del mundo financiero neoyorquino - y por ende, global - que por sus estrictos méritos cinematográficos, más bien escasos. Stone es de esos tipos que se tendrá siempre en más alta consideración que la que pueda sentir por él el más rendido de sus admiradores y si bien en alguna obra, como Platoon, apuntaba maneras, y en otras como JFK o Nixon exhibía un contagioso y entusiasta - aunque algo mareante - dinamismo épico, confieso que deserté tempranamente de su carrera. Con todo, y aunque Wall Street no sea ni tan siquiera un buen film, cabe reconocerle el mérito de la construcción de un atractivo personaje: Gordon Gekko, implacable tiburón financiero que también aparece en esta segunda parte. Gekko se definía a través de una serie de sentencias, alguna de las cuales ha devenido ciertamente popular como aquella de "si quieres un amigo, cómprate un perro". Sin embargo, puestos a elegir, quien suscribe prefiere esta otra: "El dinero es sólo algo que necesitas en el caso de que no mueras mañana".

Actualización (7 de septiembre de 2010): Jaime Gonzalo escribe en un artículo titulado "Amistades fecales" publicado en su sección "Voy a correrme en tu boca" de la revista Ruta 66 (número 274, septiembre de 2010) que comienza así:

"Si quieres un amigo, cómprate un perro". Ya conocen la frase. Se le atribuye a Gordon Gekko, personaje protagonista de la película Wall Street, pero en realidad pertenece a Carl Icahn, un beligerante hombre de negocios neoyorquino, el primer gran inversor corporativo, un tipo que vende y compra acciones como si fueran Calypos de fresa.

Por otro lado, la revista "Dirigido por" también de septiembre de 2010 (número 403) dedica su portada y un artículo a esa segunda parte de Wall Street, por lo que su estreno español parece inminente...

16 de agosto de 2010

13 de agosto de 2010

Lecturas de agosto (II)

"No crec en Déu, però el trobo a faltar."

Cosas que me gustan de Sergio Chejfec

Primero, un apunte biográfico: según la solapa de Mis dos mundos, Chejfec, nació en Buenos Aires en 1956 y publica su primera novela en 1990. Sin embargo, no publica su primer libro de poemas hasta el año 2002. Me parece un detalle simpático y relevante, puesto que, de un tiempo a esta parte, se diría que los poetas han de rivalizar en precocidad con las estrellas de la música pop, los tenistas y las gimnastas. Y sí, Rimbaud fue precoz, pero escribía desde las entrañas y también supo retirarse a tiempo...

Por otro lado y más importante, me gusta leer cosas como ésta (página 57 del mencionado libro): "La medida de la ciudad es uno, eso lo sabe solamente quien camina para nada, de hecho como un perro curioso cuando se ha extraviado y ha perdido sus referencias pero aún no padece hambre ni soledad. Esa es la borrosa diferencia entre los desamparados de las ciudades y los caminantes como yo."

29 de julio de 2010

Bolas de nieve


Merece la pena leer la siguiente entrada del blog de la redacción de la revista Letras Libres sobre una ya añeja propuesta de Ulalume González de León, claramente influenciada por el OuLiPo. Para que vayan haciendo boca, adjunto muestra de la respuesta ofrecida por el compositor Mario Lavista.

17 de julio de 2010

Mudanza

Pues no, todavía no hemos echado el cierre. Sí que hemos cambiado de domicilio, lo cual ha generado bastante trabajo e incomodidades y se ha hecho difícil encontrar el momento - y también el espacio - para actualizar el blog.

Mientras nos reponemos y tratamos de recuperar el ritmo, les dejo con una recomendación discográfica: One Dark Night I Left My Silent House, Marilyn Crispell / David Rothenberg | ECM Records (2010).

A continuación, un ejemplo del trabajo de Crispell y Rothenberg:





15 de mayo de 2010

¡Shonen Knife!

A diferencia del firmante de este artículo, yo sí que escuché a las Shonen Knife en su momento. Es más, me atrevo a afirmar que las escuché seguramente antes que Kurt Cobain, quien "Era tan fan de la banda que cuando por fin las pude ver en directo cada noche, me sentía como una niña adolescente en un concierto de The Beatles" (la frase, como una buena parte del artículo, está sacada de la entrada de las japonesas en la Wikipedia en su versión inglesa). Todavía conservo el single de la pieza con la que les dejo a continuación. ¿No eran (son) adorables?

2 de mayo de 2010

Corona de flores


"Corren los mejores tiempos, corren los peores tiempos, es la era de la sabiduría, es la era de la estupidez, es la época de la fe, es la época de la incredulidad, es el tiempo de la Luz, es el tiempo de la Oscuridad, es la primavera de la esperanza, es el invierno de la desesperación, lo tenemos todo por delante, no tenemos nada por delante, vamos todos directos al Cielo, vamos todos directos al otro lugar".


Aunque tengo varias lecturas pendientes, como testimonian las últimas entradas, este fin de semana he comenzado la lectura de Corona de flores, de Javier Calvo (Random House Mondadori). Un doble y explícito homenaje: por un lado, a la novela gótica victoriana y por otro, a la ciudad de Barcelona. De lo leído podemos entresacar ya la creación de, por lo menos, dos grandes personajes: el inspector Semproni de Paula y el doctor Menelaus Roca, que se mueven en un insano ambiente, en el que la sempiterna e inquietante neblina del Londres victoriano es sustituida por el tóxico dosel de sombras barcelonés. No son los únicos méritos: anótense también el rápido ritmo con el que se desarrollan y ese suspense que dejan los breves capítulos (y que dicho sea de paso nos ha recordado que fue el propio Calvo quien tradujo Las asombrosas aventuras de Kavalier & Clay, de Michael Chabon).


Una nueva y breve muestra de Corona de flores, que da fe del estilo de su autor y de la Barcelona que retrata:

"La ciudad no ha emergido de su sueño medieval como una oruga de su crisálida. Ha emergido como un paciente trepanado que se escapa del hospital: con los brazos colgando a los costados y la baba cayéndole sobre la pechera del camisón".

Más: EL BLOG DE JAVIER CALVO

13 de abril de 2010

Más sobre Rohmer

En marzo de 2004 se estrena en Francia Triple Agent. Coincidiendo con su lanzamiento, la Cinemathèque presenta una integral de la obra de su director, Eric Rohmer, que es también editada en DVD. Con todo, no será ésta su última película... Emmanuel Burdeau y Jean-Michel Frodon entrevistan a Rohmer el 5 de febrero. La entrevista se publica en el número 588, de Cahiers du Cinéma (que le dedica su portada y la práctica totalidad de sus cuarenta primeras páginas), y el diálogo concluye de esta manera:
Siente usted qué ha logrado todo lo que quería, que sabía como hacer lo que tenía que hacer - las películas así como los planos de cada película. A pesar de que algunos proyectos han tardado veinticinco años en completarse.
Sí. No sé si es una suerte. Sí, no me arrepiento de nada y, en definitiva, no tengo nada en mis cajones. Finalmente todo ha ido bien.

2 de marzo de 2010

Los libros perdidos

Decíamos hace poco, con Alberto Manguel, que una biblioteca estaba compuesta de dos mitades: la de los libros que recordamos y la de los libros que hemos olvidado. No hay espacio pues para los libros perdidos, aquellos volúmenes que un día adquirimos, nos regalaron, intercambiamos, prestaron y de los que no deshicimos consciente o inconscientemente.

Juan Carlos Onetti en Reflexiones de un perdedor (vía tijeretazos) homenajea a sus libros perdidos en un brillante escrito que concluye así:

"Y en cuanto a mis libros perdidos me pregunto con frecuencia, nerudianamente:

¿Dónde estarán
entre qué manos
mostrando qué palabras?"

28 de febrero de 2010

Las dos mitades de la biblioteca

Cuando leí el poema que reproduzco en la anterior entrada, recordé que tenía en casa un libro que era algo así como una antología poética de Cavafis. Antes de encontrar felizmente el volumen - gracias a la cuidadosa organización de Susana, mi mujer -, también me topé con algunos ejemplares que no recordaba poseer. No sería extraño que alguno proviniera de algún préstamo o intercambio. Algún otro, seguramente la mayoría, provendrían de alguna compra convulsiva, pues soy incapaz de entrar en una librería u ojear algún puesto callejero de libros, sin adquirir alguna obra. En muchas ocasiones, para sentirme menos culpable, me decido por algún ejemplar de bolsillo, tal vez alguna revista.

He recordado ahora a Alberto Manguel que, en La biblioteca de noche (Alianza Editorial, Madrid, 2007), escribe lo siguiente:

“Una mitad de mi biblioteca está formada por libros que recuerdo y la otra por libros que he olvidado.”

Más: en esta entrada del blog Algún día en alguna parte, pueden leerse algunos extractos, incluído el que yo cito, de La biblioteca de noche.

En la medida que puedas - C.P. Cavafis


Y si no te es posible hacer la vida que deseas
intenta al menos esto
en la medida que puedas: no la envilezcas
en el contacto asiduo con la gente,
en asiduos ajetreos y chácharas.

No la envilezcas arrastrándola,
dando vueltas constantes y exponiéndola
a la idiotez diaria
del trato y relaciones,
hasta que se convierta en una extraña cargante

C.P. Cavafis, Poemas. Traducción (prólogo y notas) de Ramón Irigoyen. Círculo de Lectores, Barcelona, 1999.

La imagen que encabeza esta entrada es obra de David Hockney, y sirvió de portada para la edición de la cuál he extraído este poema. Se titula "C.P. Cavafy in Alexandria" y está incluída en el volumen 'Illustrations for thirteen poems from CP Cavafy'. En este enlace se puede acceder a otras ilustraciones de corresponden a la misma serie.


La lectura de este poema el pasado viernes, gracias a minimalia (en català), me resultó un momento casi epifánico.