31 de diciembre de 2013

Música 2013

Mis discos favoritos del año:


1.       Matana Roberts  -  Coin Coin Chapter Two: Mississipi Moonchile (Constellation)
2.       Tim Berne - Shadow Man (ECM)
3.       Fire! Orchestra - Exit! (Rune Grammofon)
4.       Mary Halvorson - Illusionary Sea (Firehouse 12)
5.       LAMA / Chris Speed - Lamaçal (Clean Feed)
6.       Evan Parker, Barry Guy, Paul Lytton – Live at Maya Recordings Festival (NoBussiness)
7.       Edvard Lygre Mfster - Mfster (Hubro)
8.       Rob Mazurek Exploding Star Orchestra – Matter Anti-Matter (Rogue Art)
9.       Nerve4tet – Even Worms Have Nerves (Not Two)
10.   Sophie Agnel / John Edwards / Steve Noble – Meteo (Clean Feed)

Reediciones, Box-sets,etc...:


1.       William Parker – Wood Flute Songs: Anthology / Live 2006 – 2012 (AUM Fidelity)
2.       Miles Davis Quintet – Live in Europe 1969: The Bootleg Series Vol 2 (Legacy)
3.       Robert Wyatt – ’68 (Cuneiform)
4.       The Velvet Underground – White Light / White Heat (45th Anniversary Edition)
5.       Devo –  Hardcore (Superior Viaduct)

Otros discos que me han parecido interesantes (sin orden de preferencia):

Kanye West, Yeezus
Boards of Canada, Tomorrow’s Harvest
These New Puritans, Fields of Reeds
Julia Holter, Loud City Songs
Laurel Halo, Chance of Rain
Tim Hecker, Virgins
Oneohtrix Point Never, R Plus Seven
My Bloody Valentine, mbv
The Dead C, Armed Courage
Juana Molina, Wed 21
Grumbling Fur, Glynnaestra
David Bowie, The Next Day

Algunos momentos musicales significativos, por diferentes razones, de este año:

Daft Punk, “Get Lucky”
David Bowie, “Where Are We Now?”
Yo la tengo, “Is that enough”
Julia Holter, “Maxim’s I”
Kanye West, "Black Skinhead" 
DJ Rashad, "Only One"
Boards of Canada, "Reach for the Dead" 
My Bloody Valentine, "In Another Way" 
Daft Punk featuring Panda Bear, "Doin' It Right" 
Jay-Z, "Tom Ford"
John Foxx & the Belbury Circle, "Almost There" 


1 de diciembre de 2013

Elisabeth Strout, Els germans Burgess.


"I llavors la Helen va sentir, amb la calor que l'envaïa a onades impetuoses i la llum que xisclava a la piscina d'un blau resplendent, una profunda indiferència. Aquella pèrdua (perquè no parar atenció a l'escalfor del sol, a la bugamvílea, era una pèrdua, com també ho era deixar que aquell matí es disolgués en un simple esperar que en Jim tornés del golf), aquella pèrdua era prou important per sentir, tot seguit, una cosa semblant a l'angoixa, que després es va tornar a posar al seu lloc: la indiferència. Però havia fet mal; la Helen es va moure al seient, va encreuar els turmells; un breu espasme mental la va portar a veure's en una residència, els seus fills, ja grans, visitant-la amb una sol·licitud tensa, i ella dient "què ràpid que va tot" - referint-se a la vida, per descomptat - i veient l'expressió de compassió a les seves cares mentre esperaven que passés l'estona per poder marxar, que la seva vida urgent els estirava. No voldran estar amb mi, pensava la Helen, mentre aquell moment que sentia tan real li martellejava el cap per dins. No ho havia pensat mai, allò."

Elisabeth Strout, Els germans Burgess. Traducció de Marta Pera Cucurull, Edicions de 1984, Barcelona, 2013 

7 de septiembre de 2013

La crisis


"¿Trabajo? Como no sea de enterrador de suicidas, se burló Rachid. Ma keinch al jadima. Oualó. No hay trabajo, nada. Ni una sola obra en marcha en La Marina, ni media. En los buenos tiempos, muchos peones cobraban la semanada y no volvían a presentarse en el tajo porque encontraban sitios donde les ofrecían mejores condiciones. Ahora, en los balcones cuelgan carteles disuasorios. Alguien que solicita trabajo se ha convertido en animal molesto. TENEMOS CUBIERTA LA PLANTILLA DE JARDINERÍA Y MANTENIMIENTO. NO SE NECESITA PERSONAL. ABSTENERSE, dice el cartel expuesto en los apartamentos que se levantan junto al restaurante. Por todas partes las letras rojas o negras de los carteles: SE ALQUILA SE VENDE DISPONIBLE SE ALQUILA CON OPCIÓN A COMPRA EN VENTA OPORTUNIDAD DESCUENTO DEL CUARENTA POR CIENTO, y un número de teléfono debajo. La radio habla cada mañana del estallido de la burbuja inmobiliaria, la desbocada deuda pública, la prima de riesgo, la quiebra de las cajas de ahorros y la necesidad de establecer recortes sociales y llevar a cabo una reforma laboral. Es la crisis.(...) Hace cinco o seis años, todo el mundo trabajaba. La comarca entera en obras. Parecía que no iba a quedarse ni un centímetro de terreno sin hormigonar; en la actualidad, el paisaje tiene algo de campo de batalla abandonado, o de territorio sujeto a un armisticio: tierras cubiertas de hierba, naranjales convertidos en solares: frutales descuidados, muchos de ellos secos; tapias que encierran pedazos de nada."

Rafael Chirbes. En la orilla. Editorial Anagrama, Barcelona, 2013.

4 de septiembre de 2013

Robert Saladrigas, tú antes molabas...

Los miércoles me gusta desayunarme leyendo el suplemento Cultura|s de La Vanguardia, uno de los pocos suplementos culturales que no es que sigan valiendo la pena, sino que siguen siendo "culturales" en la entera extensión de la palabra. No dispongo de mucho tiempo, así que suelo leer las reseñas de literatura internacional a cargo de Robert Saladrigas, literatura en español, de J.A. Masóliver Ródenas y de literatura en catalán, por Julià Guillamón. Aunque no siga al pie de la letra sus recomendaciones, me parecen los tres tipos bastante fiables e independientes y, en diez minutos, puedo hacerme una composición de lugar de la actualidad literaria. Además, con suerte, a veces hay algún artículo de Carlos Losilla (hoy no) o de Ignasi Julià (hoy sí: sobre una de nuestras pasiones compartidas, Kim Gordon). El caso es que hoy, Saladrigas, se ocupa de Motorman, de David Ohle, recién editada por Periférica y en su reseña me encuentro con esto:

"Pero, ¿quién tiene hoy la paciencia y el coraje de hundir la mente en El almuerzo desnudo de Burroughs, en Matadero cinco de Kurt Vonnegut o, no nos engañemos, en las exploraciones llevadas al límte de la fantasía, el poshumanismo y el hartazgo de Thomas Pynchon?"

Valga decir que no voy a leer Motorman y voy a seguir leyendo a Saladrigas, al menos mientras no acabe convirtiéndose en el equivalente en literatura a Carlos Boyero, ejemplo paradigmático de reseñista - cinematográfico en su caso - herido de pereza intelectual.

22 de agosto de 2013

Lecturas de agosto



"En suma, los secretos abundan, y Betty es la que más tiene, como de todo lo demás. Aun así, todo el mundo, si no está contento, tampoco está descontento. Y van tirando."

Alan Bennett, Dos historias nada decentes. Traducción de Jaime Zulaika. Editorial Anagrama, Barcelona, 2013.



"Törless no era capaç de pensar en res; només veia... Veia darrrere les paraules un sobtat i salvatge remolí d'escenes... homes: homes, enmig d'una resplendor, amb lluïsors clares i ombres bellugadisses i profundament soterrades; cares... una cara; un somriure... uns ulls que s'obren... una esgarrifança; veia homes en actituds abans mai vistes, mai experimentades. Però els veia sense veure'ls, sense figuració, sense imatges, com si només els veiés la seva ànima; se li apareixien tan clars que penetraven de mil maneres en el seu cos; però, com si s'aturessin en un llindar que no podien travessar, retrocedien tan bon punt buscava les paraules que l'haurien convertit en el seu senyor."

Robert Musil, Les tribulacions del jove Törless. Traducció de Jordi Llovet. Enciclopèdia Catalana, Barcelona, 2006.

2 de agosto de 2013

¡Cómo nos gusta Lena Dunham!



La intención de hoy era la de hablarles de la serie Girls, en concreto de su primera temporada, que es la que he podido ver esta semana pasada, gracias a la Biblioteca del barrio. Como indicador de mi apreciación, baste decir que tan pronto como acabé de ver estos diez capítulos emitidos el año pasado, me precipité al ordenador para descargarme los diez capítulos que se han podido ver este 2013, si bien es verdad que todavía no los he visto.

De la serie lo que en principio me resultó llamativo es que contara con el aval de estar producida por Judd Appatow. Y estos episodios, e imagino que la creadora de la serie, Lena Dunham, comparten con el cine de Appatow su voluntad de hacer un ejercicio autobiográfico tamizado de un humor inteligente (sí, inteligente). De hecho, cuando hablo de inteligencia aplicada al humor no me estoy refiriendo a ese tipo de humor que busca la sonrisa cómplice del espectador al que se le ha halagado su - supuesta - propia inteligencia. Personalmente, el humor que me gusta es, naturalmente, el que me hacer reír o, cuando menos, me hace dibujar una franca sonrisa de sorpresa en la cara. Un ejemplo de lo que trato de decir y aplicado a esta serie podría ser el siguiente: sabedora Dunham de que, teniendo en cuenta que las protagonistas de la serie son cuatro mujeres, las comparaciones o menciones con la bien conocida serie Sexo en Nueva York - no enlazo, me da que el lector de este blog no está interesado en saber más sobre esa serie y si me equivoco le emplazo a que busque esa información en otro sitio -  iban a ser inevitables, opta ya en el primer capítulo por que una de esas principales protagonistas  compare su  propia personalidad con prácticamente las cuatro protagonistas de la serie protagonizada por Sarah Jessica Parker - tampoco enlazo - ... Pero no hay que asustarse, las similitudes entre ambas series no van más allá, empezando por el hecho de que sexo, sexo, en la primera serie, apenas había más que en el título y en las pretendidamente "graciosas" conversaciones entre sus personajes. En Girls, hay más sexo - y no precisamente únicamente en las conversaciones -, en el segundo episodio, por ejemplo, hay algo de sexo sucio que, parafraseando a Woody Allen, es el bueno.

Y ya decía que le intención era hablarles sobre esta serie, pero se ha cruzado en mi camino un excelente y extenso artículo firmado por Elaine Blair en The New York Review of Books que, aunque aún no lo haya acabado de leer, me atrevo a recomendar encarecidamente y al que creo que poca cosa podría añadir. Dedica además un amplio comentario ese sexo sucio del segundo episodio que, al parecer, fue motivo de controversia crítica en los Estados Unidos. Así se podrán ahorrar mis disquisiciones sobre, por ejemplo,  lo mucho que hablan y lo poco que se escuchan los personajes de la serie, tal y como sucede en nuestra vida diaria, y así atreverme a afirmar que los jóvenes maduros de Appatow y las y los jóvenes más inmaduras e inmaduros de Dunham pueden resultar tan o más reales que los ancianos de Haneke (aunque reconozco que para desarrollar bien esta teoría necesitaría del talento de Carlos Losilla), por mucho que el segundo esculpa en la marmórea solemnidad de la tragedia y los segundos esbocen en cómico carboncillo. De cómo de bonito me ha parecido el final del episodio en el cual el personaje al que incorpora la propia Dunham regresa un fin de semana a casa de sus padres en algún estado del interior - no lo recuerdo - y tras descubrir que ya no se siente vinculada a sus orígenes, y desde el jardín de la casa de su progenitores llama por teléfono a Adam, que es algo así como su pareja, para que se asome a la ventana de su apartamento y le cuente lo que ve, y Adam no le habla del paisaje urbano, sino de una vieja excéntrica que deambula por la calle y con la que el propio Adam ha hablado alguna vez...

Pero hay algo más que me ha hecho hoy, precisamente hoy, muy simpática a Lena Dunham y es su lista de películas favoritas, que son las siguientes:

1. "Fish Tank" (2009, dir. Andrea Arnold)
2. "Días de Cielo" (1978, dir. Terrence Malick)
3. "Al Filo de la Noticia" (1987, dir. James L. Brooks)
4. "Weekend" (2011, dir. Andrew Haigh)
5. "La Pointe Coure", "Cleo from 5 to 7", "Le bonheur", "Vagabond" (dir. Agnes Varda)
6. "Todos nos llamamos Alí"  y  "El matrimonio de Maria Braun"  (dir. R.W Fassbinder)
7. "Picnic en Hanging Rock" (1975, dir. Peter Weir)
8. "Perros de Paja" (1971, dir. Sam Peckinpah), "Inseparables (1988, dir. David Cronenberg)
9. "Como en un Espejo" (1961, dir. Ingmar Bergman)
10. "The War Room" (1993, dir. Chris Hegedus y D.W. Pennebaker)

La lista está extraída de una entrada del blog de Filmin que tiene el estúpido título de "Las 10 pelis favoritas de 10 directores geniales" y, qué quieren que les diga, ver ahí Picnic en Hanging Rock - e, incluso en menor medida, el documental de Hegedus y Pennebaker o el Sin techo ni ley (Vagabond) de Varda - , me ha lllegado al corazón... 

1 de agosto de 2013

Leyendo en agosto...

Ya ha comenzado agosto y ya empiezo a rendir cuentas de mis lecturas tal y como, de alguna manera, me había comprometido ayer.

Aunque previamente, y si se me permite la anécdota, ninguno de los libros que en esa entrada comentaba que me había propuesto leer figura en la heterogénea selección que ha hecho El Periódico (creo que, por el momento, sólo es accesible vía web para suscriptores de pago) de 23 títulos para el verano. He leído uno de la lista, como No soy Sidney Poitier, regalo de O por mi cumpleaños...
(por cierto, el traductor automático del programa considera que "Sidney" es incorrecto y me ofrece como alternativa, "disidente", ahí lo dejo).

Ahora sí, ya puedo comentar que ayer, disfrutando del tiempo libre mientras esperaba que pasara el técnico para cobrarme la factura por haber arreglado el día anterior el termo de agua caliente, pude acabar El ejército furioso, de Fred Vargas.

Hacia tiempo - varios años - que ya no leía a la autora negrocriminal francesa y estaba, en cierto modo y por decirlo de una manera un tanto cursi, bastante ilusionado por reencontrarme con su criatura, el comisario Adamsberg, al que en el transcurso que llevaba sin saber de él, le ha "aparecido" un hijo de veintipico años, aunque continua resolviendo casos gracias a una intuición que su cuerpo somatiza en diversos síntomas físicos, como bolas de electricidad en la nuca. Tal vez la memoria me traicione, pero creo que en esta novela abundan más los diálogos y la narración, no sólo por esta causa, parece más escueta, más cinematográfica,  con un protagonismo más repartido entre el personal, tan o más excéntrico que él, al servicio de Adamsberg - entre los cuales destaca la rivalidad entre Danglard y Veyranc - y el resto de personajes, es decir, los sospechosos de haber cometido los hechos criminales.

Como ya indiqué ayer, lo que más me ha gustado ha sido la conexión entre tres intrigas - una de las cuales, por cierto, queda sin solucionar (o al menos sin castigo) - lo que induce a que el libro se lea, como suele decirse, "de un tirón". Lo que menos, como me suele ocurrir con este género, la resolución, que es algo alargada - incurre en la moda, tan socorrida en el último cine de género, del falso final -, además de la ya habitual trampa de recurrir a información adicional que se ha escamoteado hasta justo ese momento al lector.

Ya he comentado en el párrafo anterior que uno de los crímenes que Adamsberg y los suyos han de resolver queda sin castigo aunque, bien mirado, tampoco parece deducirse que los responsables de los otros dos vayan a ser castigados por ellos, aunque por variadas razones. Extenderme en ellas haría que me viera obligado a ofrecer detalles que creo que perjudicarían al lector interesado habida cuenta, además, de que es precisamente la evolución de la(s) intriga(s) - que no, insisto, su desvelamiento - el aspecto que considero más positivo de una obra que, por lo demás, bien puede merecer una posible lectura.

Ayer también comencé pues con otro volumen, El anarquista que se llamaba como yo, de Pablo Martín Sánchez. He leído la introducción y el primer capítulo. Pese a su extensión pienso que es un libro que puedo leer con cierta comodidad y puedo simultanear con otras lecturas, también apuntadas ayer, como Leyner o Foster Wallace. Me ha sorprendido, en comparación con su primer libro, FrICCIONES, la apuesta, por lo poco que he leído, por una literatura algo más convencional. La acción se despliega temporalmente en dos planos: la biografía desde su nacimiento - literalmente -del personaje principal y las andanzas de éste, ya adulto, en el París de los años 20. Abundan, en las pocas páginas que he leído, las menciones a datos históricos que acaecen mientras se va sucediendo la narración - como la creación del Instituto Nacional de Meteorología, por ejemplo - o la inclusión, como personajes, de famosas personalidades históricas: en estas primeras páginas, Vicente Blasco Ibáñez o Ángel Pestaña, recurso bastante habitual... Veremos.

Coda: Leí FrICCIONES, gracias a esta reseña de José Luis Amores, editor de Pálido Fuego y por lo tanto de Leyner y de Foster Wallace...

31 de julio de 2013

Leer en agosto

Para reemprender la actividad de esta bitácora he decidido, tras leer esta entrada del estupendo sitio La manía de leer, dar cuenta de las próximas lecturas que acometeré durante ese mes de agosto. Se trata, pues, de asumir el compromiso público de leer más, al menos durante las ya inminentes jornadas vacacionales:

Estoy acabando El ejército furioso, la última - por el momento - entrega de las andanzas del comisario Adamsberg, creado por Fred Vargas. Literatura del así llamado género negrocriminal, Vargas es una autora con una voz original, algo diluida en esta última obra, lo que se compensa con un potente entramado de variadas intrigas concatenadas (o tal vez no).

A continuación, he decido completar la lectura de La escoba del sistema, de David Foster Wallace, que dejé durante los primeros meses del año por falta de concentración. Y sin dejar la editorial Pálido Fuego, también he de acabar con los relatos de Mi primo, mi gastroentérologo, de Mark Leyner, libro en el que tal vez deposité demasiadas esperanzas...

Las dos anteriores obras son de mi posesión, una  - la de Foster Wallace - comprada y la otra, regalada por S con motivo del día de Sant Jordi. La novela de Vargas es un préstamo de la biblioteca, así como el siguiente título de la lista: El anarquista que se llamaba como yo, de Pablo Martín Sánchez, de quien disfruté mucho su libro de relatos FrICCIONES, que aprovecho para recomendar.

De la ya mencionada lista de Bernardo Luis Munuera, rescato la posibilidad de (re)leer a Samuel Beckett, de quien me atrevo a afirmar que poseo bastante de lo que se ha publicado de él en castellano. Tal vez llegue el momento de hacer un catálogo de lecturas beckettianas, algo que se extenderá más allá de agosto, posiblemente hasta el otoño, periodo para el que también me reservo leer en paralelo la monumental biografía de Cronin, Samuel Beckett, el último modernista.

También siguiendo la recomendación de Munuera, me he descargado gratuitamente The Craft of Fiction de Percy Lubbock, por aquello de leer en inglés. Aunque en este caso, tendrá que esperar a que acabe las austerianas The New York Trilogy y Winter Journal.

Seguiremos informando. Feliz verano

7 de marzo de 2013

Kevin Powers, Los pájaros amarillos


"Pensé en la guerra de mi abuelo, una guerra con metas y objetivos. Pensé que, por la mañana, marcharíamos por las llanuras del este ante un sol que seguiría bajo el horizonte. Pensé que volveríamos a una ciudad por la que todos los años se libraba la misma batalla; una lenta y sangrienta procesión de otoño para señalar el cambio de estaciones.
Los expulsaríamos de allí. Siempre los expulsábamos. Los mataríamos. Ellos nos dispararían, nos destrozarían las extremidades y correrían por las colinas y los cauces secos, de vuelta a los pueblos polvorientos y a los callejones. Luego, regresarían y nosotros volveríamos a saludarles cuando tomaran el té apoyados en farolas y protegidos del sol bajo toldos verdes, delante de sus tiendas. Y cuando patrulláramos las calles, lanzaríamos caramelos a sus hijos, con los que tendríamos que luchar años más tarde, en otoño."
(página 83)

Kevin Powers, Los pájaros amarillos, traducción de Jesús Gómez Gutiérrez. Editorial Sexto Piso, Barcelona, 2012.

Una historia terrible, desoladora

La de Richard Frenkel, niño judío de poco más de dos años, que fue llevado completamente solo a Auschwitz.

1 de marzo de 2013

El cine es como el fútbol


"El cine es como el fútbol: nadie duda en dar su opinión, en decir que es formidable o asqueroso. El cine es un arte mutante, que viene al final de algo, que es un signo de algo. Por esta razón el último capítulo de Histoire(s) du cinéma se titula "Los signos entre nosotros". Ahora todo el mundo puede decir: "Yo hago cine". Y la prensa añade por escrito: "Con las pequeñas cámaras digitales, todo el mundo puede llegar a ser cineasta". Pues bien, llegad a serlo, amigos."  

Jean-Luc Godard


1 de febrero de 2013

10 discos del 2012 (X): 1. Wadada Leo Smith, Ten Freedom Summers





Wadada Leo Smith, Ten Freedom Summers (Cuneiform Records)

10 discos del 2012 (IX): 2. Swans, The Seer





Swans, The Seer (Young God Records)

10 discos del 2012 (VIII): 3. Arnaldo Antunes, Edgard Scandurra, Toumani Diabaté, A curva da cintura





Arnaldo Antunes, Edgard Scandurra, Toumani Diabaté, A curva da cintura

10 discos del 2012 (VII): 4. Vijay Iyer Trio, Accelerando





Vijay Iyer Trio, Accelerando (ACT)

10 discos del 2012 (VI): 5. Los Evangelistas, Homenaje a Enrique Morente





Los Evangelistas, Homenaje a Enrique Morente (El Volcán Música)

31 de diciembre de 2012

Feliz año 2013

Y pese a todo, no podemos perder la esperanza, la ilusión. Se lo debemos a nuestros padres, pero sobre todo a nuestros hijos.

Sean ustedes muy felices el próximo año. Y gracias por estar ahí. Les dejo con una gran canción y con su animoso vídeo:


Desesperanza

De entre todas las terribles noticias con las que está finalizando el año - y no han sido pocas - una de ellas me ha desasosegado bastante, hasta el punto que aquí me hallo, escribiendo sobre la misma. Me refiero a la del joven que murió tras quedar atrapado en un contenedor de ropa usada. Estos contenedores disponen de un dispositivo antirrobo que hace que las personas que tratan de sustraer prendas de su interior queden atrapadas por el tronco, provocando la muerte por asfixia. La noticia indica que ya ha habido otras muertes. Tuvo que ser una muerte atroz. Pero lo peor de todo es que, tal vez, este joven - magrebí, añade la noticia - supongo que trataría de buscar prendas para abrigarse él mismo o, tal vez, para malvender... Tal vez, conociera los riesgos que corría y aún así ya se sabe que quien nada tiene que perder, está dispuesto a todo...

Lo cierto es que, pensando en la desesperada situación de este joven, cuán ridículos resultan ahora nuestras inquietudes, anhelos y deseos para este nuevo año que se aproxima y que algunos, en las inevitables, agobiantes, y estereotipadas felicitaciones que se envían por correo electrónico o por la mensajería del teléfono móvil, ya obvian pasando a depositar sus esperanzas en el 2014, abstrayéndose vanamente del hecho de que hasta entonces, habremos de pasar 365 días con sus respectivas noches que, para mucha gente, se pueden hacer muy largas.

 Y aun así nos empeñaremos en llevar una vida feliz que, como dijo Cicerón, nadie puede tener a menos que viva de manera honrada, sabia y justa.

24 de octubre de 2012

Octubre


Pensaba: "Octubre es la estación del regreso, el tiempo de anhelar todo lo perdido, incluso los amores perdidos. Las bocas de los jóvenes están secas y amargas a causa del deseo: sus corazones, nuestros corazones, fueron heridos con las espinas de la primavera; con las espinas de abril, cruel y florido".

Pensaba: "La primavera no tiene lenguaje, sólo un grito. Aun así, más cruel que abril es la serpiente del tiempo".

Octubre es la temporada del regreso: hasta el pueblo parece renacer. La corriente de la vida está en todo su esplendor nuevamente, regresan los atuendos a la moda y los negocios fáciles, y los cuerpos de los pobres quedan a salvo del calor y la extenuación. La miseria y el terrible bochorno del verano caen en el olvido, como caen en el olvido el recuerdo de los tejados calientes y las paredes húmedas, el infierno del sudor y del esfuerzo, la preocupación sin esperanza, el limbo de caras grasientas y pálidas. Ahora, la felicidad y la  esperanza renacen de nuevo en los corazones de millones de hombres; la gente respira de nuevo el aire con apetito, los movimientos están llenos de vida y energía.

Aunque la marca del sufrimiento veraniego aún se puede leer en sus pieles, pues hay algo famélico y pasivo en sus ojos cansados, vemos en cada mirada un poco de esperanza, casi infantil por repleta de expectativas.

Todas las cosas en la tierra se dirigen a casa en octubre: los marineros al mar, los viajeros a sus trenes, los cazadores al campo y a la hondonada, el amante al amor abandonado: todas las cosas vivientes sobre la faz de la tierra regresa, regresan.

Thomas Wolfe, Una puerta que nunca encontré. Traducción de Juan Sebastián Cárdenas. Editorial Periférica, 2012.

15 de agosto de 2012

Homenaje a Chris Marker (1921 - 2012)



“Me hubiera gustado vivir una época más pacífica para dedicarme a filmar lo que realmente prefiero, chicas y gatos”. Chris Marker

Recomiendo leer el artículo que Mercedes Álvarez le dedicó, y que sirvió al diario en el que apareció escrito para paliar el desangelado obituario que tributaron al desaparecido artista francés...

2 de agosto de 2012

Las mejores películas de la historia del cine. Una lista. Una reflexión


Como cada diez años, desde que iniciara la tradición en 1952, la revista britànica Sight & Sound ha hecho pública la lista de las diez, en realidad cincuenta, mejores películas de lahistoria del cine. La primera lista la encabezaba la película Ladrón de bicicletas, de Vittorio de Sica. Desde entonces, fue desbancada por Ciudadano Kane, de Orson Welles. Hasta este año, en el que, como anticipaba la yadesvelada portada del número correspondiente al mes de septiembre – que se pone a la venta esta misma semana - de la mencionada publicación, ha sido desalojada de tan ilustre posición por una película de Alfred Hitchcock: Vertigo.

A continuación reproduzco la lista de las consideradas, por un panel de 846 críticos, programadores, académicos y distribuidores (de los 1.000 seleccionados por la revista) internacionales, como las 50 mejores películas de la historia del cine. Mantengo el formato que aparece en su web, manteniendo los títulos tal cual aparecen (en ocasiones traducidos al inglés, otros manteniendo su título original, de todas formas creo que todos son bastante identificables) en la web de la revista, con el nombre del realizador en cursiva y el año de realización. No he incluido el número de votos. Después de la lista una breve y apresurada reflexión al respecto.



1. Vertigo, Alfred Hitchcock, 1958  
2. Citizen Kane, Orson Welles, 1941 
3. Tokyo Story, Ozu Yasujiro, 1953 
4. La Règle du jeu, Jean Renoir, 1939 
5. Sunrise: A Song of Two Humans, FW Murnau, 1927 
6. 2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968 
7. The Searchers, John Ford, 1956  
8. Man with a Movie Camera, Dziga Vertov, 1939  
9. The Passion of Joan of Arc, Carl Dreyer, 1927 
10. 8½, Federico Fellini, 1963 
11. Battleship Potemkin, Sergei Eisenstein, 1925
12. L’Atalante, Jean Vigo, 1934
13. Breathless, Jean-Luc Godard, 1960 
14. Apocalypse Now, Francis Ford Coppola, 1979
15. Late Spring, Ozu Yasujiro, 1949
16. Au hasard Balthazar, Robert Bresson, 1966
17= Seven Samurai, Kurosawa Akira, 1954
17= Persona, Ingmar Bergman, 1966
19. Mirror, Andrei Tarkovsky, 1974  
20. Singin’ in the Rain, Stanley Donen & Gene Kelly, 1951 
21=L’avventura, Michelangelo Antonioni, 1960
21.=Le Mépris, Jean-Luc Godard, 1963
21= The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972 
24= Ordet, Carl Dreyer, 1955
24= In the Mood for Love, Wong Kar-Wai, 2000
26= Rashomon, Kurosawa Akira, 1950
26= Andrei Rublev, Andrei Tarkovsky, 1966
28. Mulholland Dr. David Lynch, 2001
29= Stalker, Andrei Tarkovsky, 1979
29= Shoah, Claude Lanzmann, 1985  
31= The Godfather Part II, Francis Ford Coppola, 974 
31= Taxi Driver, Martin Scorsese, 1976
33. Bicycle Thieves, Vittoria De Sica, 1948
34. The General, Buster Keaton & Clyde Bruckman, 1926 
35= Metropolis, Fritz Lang, 1927 
35= Psycho, Alfred Hitchcock, 1960
35= Sátántangó, Béla Tarr, 1994 
39= The 400 Blows, François Truffaut, 1959
39= La dolce vita, Federico Fellini, 1960 
 41. Journey to Italy, Roberto Rossellini, 1954
42= Pather Panchali, Satyajit Ray, 1955 
42= Some Like It Hot, Billy Wilder, 1959
42= Gertrud, Carl Dreyer, 1964 
42= Pierrot le fou, Jean-Luc Godard, 1965 
42= Play Time, Jacques Tati, 1967 
42= Close-Up, Abbas Kiarostami, 1990 
48= The Battle of Algiers, Gillo Pontecorvo, 1966 
48= Histoire(s) du cinéma, Jean-Luc Godard, 1998 
50= City Lights, Charlie Chaplin, 1931 
50= Ugetsu monogatari, Mizoguchi Kenji, 1953 
50= La Jetée, Chris Marker, 1962 

En su votación de 1962, Eric Rohmer, entonces al frente de Cahiers du Cinéma, explicaba que sus diez películas escogidas lo eran en función de que él consideraba que podían dar la mejor idea de los triunfos del medio en el caso de que el cine acabara por desaparecer. Queda claro que toda lista trata de establecer un canon, ofrecer una serie de obras que deberían ser vistas – ya que se trata de una lista de películas – por el aficionado al cine o por cualquier persona con ciertas inquietudes culturales. La persistencia de algunos títulos en listas como esta – como la mayoría de los que aparecen entre los diez primeros de esta selección – implican la canonización de esas obras, que aunque pueden aparecer y desaparecer de esos diez primeros puestos – como es el caso paradigmático de The Searchers, de John Ford – que son los que acaparan más atención mediática, pero siempre aparecen en la lista más larga de cincuenta películas. Podemos hablar de un canon establecido. Sin embargo, la aparición entre las diez primeras obras de una película como la de Dziga Vertov – que desplaza al canónico Potemkin de Eisenstein como representación del cine soviético – y la inclusión de otras como Au hasard Balthazar – la película con la que Bresson más se acercó al espíritu de la Nouvelle Vague -, de un documental como Shoah, de una cinta dirigida por Akerman y de otra de Béla Tarr, de películas firmadas en la frontera del siglo por David Lynch y Wong Kar-Wai (las más recientes de la lista, por cierto), por Kiarostami, del póstum,o, involuntario y no por ello menos merecido homenaje a Chris Marker y, finalmente la numerosa representación de Godard que cierra un proyecto tan inclasificable como Histoire(s) de cinéma nos demuestra la emergencia de un nuevo canon que vendría a simbolizar a su vez la considerada nueva cinefilia, ese fenómeno de nuestro siglo que las tecnologías de la información y comunicación han facilitado. Se trata de un movimiento (si puede llamarse así) que, en contra de lo que podrían pensarse, privilegian antes la exigencia de las propuestas fílmicas que no la gratificación intelectual como explican tanto las presencias ya expuestas como las ausencias.