Llega un grito a través del cielo. Ya ha ocurrido otras veces, pero ahora no hay nada con que compararlo.
15 de septiembre de 2006
Se me había pasado por alto...
...que el pasado día 10 de septiembre, cumplí dos años soltando el rollo. Perdonen las molestias, pues y gracias por el interés.
14 de septiembre de 2006
Un país grotesco

Aunque con retraso, merece la pena leerse la columna publicada por Javier Marías el pasado domingo en "El País Semanal": un repaso a como en España todo el mundo se ha dedicado a sentar cátedra acerca de la "salida del armario de las SS" del famoso escritor Günter Grass. Contrasta para Marías - y para un servidor - la atención que se le está dando con el escaso interés que despiertan casos mucho más cercanos e hirientes. Fíjense si no en el siguiente párrafo:
En este país grotesco, ni la derecha ni la izquierda tienen el menor interés en que se sepa la verdad, y ambas están aún dedicadas a maquillarla a su favor, cuando no a tergiversarla con desfachatez. No cuente usted lo que escribieron o hicieron Cela, Laín Entralgo, Tovar, Maravall, Ridruejo, Sánchez Mazas, D’Ors, Giménez Caballero o Foxá, porque no fue nada malo, exclama la derecha, o empezó a serlo sólo cuando se apartaron del falangismo o de la dictadura, los que lo hicieron. No cuente usted lo que escribieron o hicieron Aranguren, Haro Tecglen o Torrente Ballester, porque acabaron siendo muy “progres” y amigos nuestros, exclama la izquierda indignada, y menos aún Bergamín, que fue rojo de principio a fin. Por ambos lados la consigna es callar. Todo lo contrario que con Grass, Heidegger, Jünger o Cioran, no digamos con Drieu la Rochelle o Céline.
Escuchando: John Peel, Fabriclive.07 (Fabric). Estupenda sesión del maestro.
9 de septiembre de 2006
Live in the Earth

Sandoz es uno de los numerosos pseudónimos de Richard H. Kirk, miembro de Cabaret Voltaire, que lleva en esto de la música tres largas décadas. Con su nombre acaba de publicar dos discos - Entering Valhalla (volúmenes 1 y 2), que aún no he escuchado - y ahora aparece este Live en the earth, una nueva aproximación de Kirk al mundo del dub. La pieza inicial "Africa (Jahsay)" es el elemento clave del álbum que se va repetiendo en el resto de los ocho números que lo componen. No se hace fácil escuchar de un tirón todo un disco de dub, y gran mérito de Sandoz - o de Kirk, como prefieran - es que no se haga pesado, a lo que ayuda que la extensión tanto de los temas como del compacto en su conjunto no es demasiado larga. Sucesivas escuchas premian el disco y aumentan el aprecio por él. Dada la infinidad de proyectos de Kirk, no es descartable que aún aparezcan antes de fin de año nuevos proyectos a nombre de alguna de sus reencarnaciones. Permanezcan atentos. Por cierto, el disco lo edita Soul Jazz.
No es delito
Una juez absuelve a J.M. en el juicio al que lo llevaron distintas entidades por descargar material audiovisual de Internet, además de ofrecerlo e intercambiarlo con otros usuarios mediante chats.
Dado que siempre lo hizo sin ningún ánimo de lucro, la sentencia dice que
Siendo ello así, lo que no es cierto es que de los hechos declarados probados, se deduzca la existencia de ese dolo específico que la norma requiere, pues como es conocido, es de los actos externos y objetivos de los que hay que inferir ese elemento tan íntimo como es la intencionalidad del agente, actos que en el caso que nos ocupa aparecen en sentido negativo con meridiana claridad y que son, entre otros y fundamentalmente, la ostentosa proclamación en sus múltiples mensajes de correo enviados que su intención no es en ningún caso comercializar con el material audiovisual del que dispone sino simplemente hacerse con copias de productos que le interesan bien a través de descargas de la red o bien mediante el intercambio con otros usuarios de Internet.
En efecto, de la única prueba objetiva que se ha practicado consistente en el informe del perito Sr. Larraona Cajigas, no cabe llegar a otra conclusión: ni mediaba precio ni aparecían otras contraprestaciones que la propia de compartir entre diversos usuarios el material del que disponían. Y a juicio de esta Juzgadora ello entra en conexión con la posibilidad que el art. 31 de la Ley de Propiedad Intelectual establece de obtener copias para uso privado sin autorización del autor; sin que se pueda entender concurrente ese ánimo de obtener un beneficio ilícito. Entender lo contrario implicaría la criminalización de comportamientos socialmente admitidos y además muy extendidos en los que el fin no es en ningún caso el enriquecimiento ilícito, sino el ya reseñado de obtener copias para uso privado. Todo ello lleva a la conclusión de que en este caso no se ha producido una infracción merecedora de sanción penal.La sentencia no es firme y aún puede ser recurrida, pero es muy importante de cara a que SGAE y demás vayan capatando la idea.
Dado que siempre lo hizo sin ningún ánimo de lucro, la sentencia dice que
Siendo ello así, lo que no es cierto es que de los hechos declarados probados, se deduzca la existencia de ese dolo específico que la norma requiere, pues como es conocido, es de los actos externos y objetivos de los que hay que inferir ese elemento tan íntimo como es la intencionalidad del agente, actos que en el caso que nos ocupa aparecen en sentido negativo con meridiana claridad y que son, entre otros y fundamentalmente, la ostentosa proclamación en sus múltiples mensajes de correo enviados que su intención no es en ningún caso comercializar con el material audiovisual del que dispone sino simplemente hacerse con copias de productos que le interesan bien a través de descargas de la red o bien mediante el intercambio con otros usuarios de Internet.
En efecto, de la única prueba objetiva que se ha practicado consistente en el informe del perito Sr. Larraona Cajigas, no cabe llegar a otra conclusión: ni mediaba precio ni aparecían otras contraprestaciones que la propia de compartir entre diversos usuarios el material del que disponían. Y a juicio de esta Juzgadora ello entra en conexión con la posibilidad que el art. 31 de la Ley de Propiedad Intelectual establece de obtener copias para uso privado sin autorización del autor; sin que se pueda entender concurrente ese ánimo de obtener un beneficio ilícito. Entender lo contrario implicaría la criminalización de comportamientos socialmente admitidos y además muy extendidos en los que el fin no es en ningún caso el enriquecimiento ilícito, sino el ya reseñado de obtener copias para uso privado. Todo ello lleva a la conclusión de que en este caso no se ha producido una infracción merecedora de sanción penal.La sentencia no es firme y aún puede ser recurrida, pero es muy importante de cara a que SGAE y demás vayan capatando la idea.
Escuchando: Scritti Politti, White Bread Black Beer (Rough Trade). Pop de raigambre ochentera que suple el mero ejercicio nostálgico con inteligencia y talento.
6 de septiembre de 2006
5 de septiembre de 2006
Un libro imprescindible
Bien es cierto que no lo he leído, pero lo haré, especialmente después de leer las opiniones de Lluís Foix y Miguel Jiménez. Y cuando lo haga, publicaré mi opinión, evidentemente. Por ahora la recomendación, avalada por dos insignes firmas - quien me lea sabrá ya de mi devoción por Foix - y una editorial de trayectoria impecable.
Escuchando: Joby Talbot, Path of Miracles. Moderna música sacra.
21 de agosto de 2006
De vuelta
"El estado general de mi espíritu ha mejorado desde que soy de derechas y ya puedo decir lo que pienso."
Lo ha escrito Arcadi Espasa
Lo ha escrito Arcadi Espasa
21 de julio de 2006
Calvados y Blues
Editada por Barataria, El misterio de Mangiabarche, es la primera novela de Massimo Carlotto que leo. y me animo a leer las siguientes que componen un ciclo de cinco obras dedicadas al personaje de Buratti y a su fiel escudero Beniamino Rossini. Buratti tiene el apodo de Caimán y se destroza el hígado con Calvados - como lo hacía Maigret - y el corazón con blues, de ahí su ánimo un tanto derrotista. De la fusión entre el alcohol francés y la música negra norteamericana nace un tipo de novela negra que mezcla reflexión - encarnada por Buratti - con acción - Rossini - en su vertiente más
descarnada, de lo que es fiel testimonio el principio de la novela o un concurso sangriento de conocimientos del blues de nuestro personaje. Aunque la trama en ocasiones es confusa - a lo que no ayudan, además, ciertos errores tipográficos - se sigue bien y los dos principales personajes, además de algún otro secundario - están bien perfilados. Como ya he comentado con anterioridad, reincidiré con Carlotto a buen seguro.
20 de julio de 2006
Vacaciones
En esta ocasión la disculpa por la poca actividad de este diario no se debe al trabajo, sino a las vacaciones. Bien, a ellas y al calor que estamos sufriendo en Barcelona. Dos recomendaciones literarias que la pereza veraniega ha permitido leer: Maderos, novela policial de Ken Bruen y un inédito de Elias Canetti, Fiesta bajo las bombas.
15 de junio de 2006
Para los que no podemos vivir sin prensa.
Kiosko nos permite acceder a las portadas de dieciocho periódicos nacionales. Además, incluye las tiras cómicas. Yo soy un auténtico enamorado de los diarios impresos, a las ediciones digitales sólo les veo la gracia de la actualización inmediata.
23 de abril de 2006
Sant Jordi 2006
Estos dos libros han sido mis regalos del día de Sant Jordi, una de las pocas fechas señaladas comercialmente que trato de cumplir. Gracias a Susana, que ha sido quien ha tenido el acierto. El trabajo de Ben Ami trata de un tema de perenne actualidad, mientras que el de Lord Chesterfield se trata de una recopilación de algunas de las cartas que escribiera a su hijo, a mediados del siglo XVIII y viene precedido por un prólogo de Marc Fumaroli, que ya presentara las "Memorias de Ultratumba" que también publicara la misma editorial. La cita de Lord Chesterfield que ha hecho más fama es aquella que bien podría haberse aplicado en su momento Bill Clinton y que define el sexo de la siguiente manera: "El placer es momentáneo, la postura ridícula y el coste, exorbitante."
Escuchando: Cocteau Twins, Heaven or Las Vegas.
Con permiso de los pocos lectores, paso de poner los enlaces, que bastante tiempo me quita actualizar el blog, como para perderlo aún más buscando información por ahí. Lean los libros y escuchen el disco. Merecen la pena. Vale, los libros aún no me los he leído, pero el disco sí.
2 de abril de 2006
Respondiendo a XANA con retraso
XANA me consultó hace bastante tiempo por "El arco iris de gravedad" de Thomas Pynchon. Sólo puedo responder que la considero una obra maestra absoluta. Por lo demás, y enrojecido por la vergüenza, no dudo en recomendar para mayor información el blog de la Pynchon Community, amigos también de este rincón.
Una recomendación

Máquina de huesos es un excelente blog temático, dedicado a Tom Waits. Su responsable se puso en contacto conmigo para darme noticia de su existencia y no encuentro mejor agradecimiento que mi recomendación más entusiasta.
6 de marzo de 2006
Siempre Jünger
La obsesión de Jünger por pensar y repensar los pasos del tiempo evidencia que el cultivo de la memoria es una mirada interior sobre los sedimentos que conforman nuestra biografía. Con todo, que alguien que en su juventud militó en las filas de la subversión expresionista que estuvo en guerra contra la Modernidad se deje arrastrar, llegada la madurez, por la reflexión cuidada y el distanciamiento estilístico con el que están escritas las obras que aquí se comentan, no deja de ser bastante chocante.De este modo se demuestra que el Jünger que escribió Tempestades de acero (1919) o Fuego y sangre (1925), y que colaboró en los abruptos años veinte en revistas de corte filonazi como Standarte, Arminius o Der Vormasch, fue templando su efervescencia juvenil. La sustituyó por una introspección sutil que hizo posible que se decantara hacia una senda de ensimismamiento esteticista y aristocrático cuyos pasos fueron dados progresivamente a lo largo de la década de los treinta, siguiendo para ello un itinerario que comenzó con Carta siciliana al hombre de la luna (1930), Sobre el dolor (1934), Viaje Atlántico (1938), la segunda versión de El corazón aventurero (1939) y Sobre los acantilados de mármol (1939).La razón de ello hay que buscarla en la reflexión que el propio Jünger plantea sobre la relación del arte con el poder, llegando a la conclusión, tal y como sostiene en El autor y la escritura (1984), de que «es una cuestión de vida o muerte para el espíritu creador»; de ahí que pusiera tierra de por medio entre el poder y él cuando se produjo el triunfo hitleriano, alejándose de la vida pública para refugiarse en la escritura.
Consciente de que desde la Guerra del 14 la arquitectura que sostiene la realidad estaba perdida para cualquier ejercicio de voluntad de poder individual, el héroe bélico de su juventud decidió plegar sus velas violentas y buscó un fondeadero en el que guarecerse de la catástrofe que impuso a partir de entonces un «Espíritu del Tiempo» dedicado a esquilmar las escasas reservas espirituales que subsisten en un mundo devorado por la Técnica y el nihilismo. De este modo, Jünger sustituye la dimensión exterior de la aventura por otra de factura y tensión interiores. Ser fiel a la primera era todavía posible a finales del XIX, tal y como evidenciaron con distinta fortuna Rimbaud o Burton. Sin embargo, después del desgarrón emocional y la sangría de vitalidad excelente que supusieron las trincheras y el gas mostaza, el romanticismo aventurero se convirtió en un imposible.En este sentido, el texto con el que comienza Esgrafiados es una pieza determinante dentro de esta transmutación biográfica de Jünger. La Carta siciliana al hombre de la luna, escrita en 1930, es un sismógrafo acerca de sus decisiones estilísticas y personales. Estamos ante una búsqueda apolínea de significación espiritual al margen del «tempo»: una apertura de su escritura hacia un territorio meta-geográfico cartografiado mediante una mirada estereoscópica que trata de pasar de puntillas, desdoblada, sobre la realidad nacida con el siglo XX.
Luz y sombras. Producto directo de este esfuerzo son sus diarios que, con el título de Radiaciones, comienzan poco antes de que se desencadene otra guerra mundial, en la primavera de 1939. Por tales «radiaciones», explica Jünger, hay que entender las impresiones que dejaron en su memoria el fino enrejado de luz y sombras que el mundo y sus objetos proyectaron sobre ella; en concreto: la experiencia que tuvo para él la invasión alemana de Francia en 1940, los primeros años de su ocupación y el surgimiento de una oposición militar que, de la náusea inicial, adquirió la fórmula final de una conspiración antihitleriana de la que el propio Jünger fue una pieza fundamental.Reedición de la magnífica traducción hecha por Andrés Sánchez Pascual en 1989, la publicación de Radiaciones responde al esfuerzo de la editorial Tusquets de seguir manteniendo en la primera línea de los anaqueles de nuestras librerías la obra de un autor excepcional que, a pesar de sus contradicciones e inquietantes ambigüedades, va demostrándose cada vez más sugerente y fructífero en sus análisis según pasan los años. De ahí el acierto de publicar Esgrafiados (1960), hasta ahora inéditos, ya que estamos ante una reflexión en forma de «grafitis» con vocación intemporal sobre las cicatrices que tensan el mundo y la cotidianidad de los hombres que lo habitan.El valor de esta obra radica en que de sus páginas emerge, a pesar de los años, un Jünger que es capaz de desplegar un vivo aroma dionisiaco que evoca el estilo de los imperecederos fragmentos de su admirado Nietzsche. Como cuando dice que la vida es «una preparación para cosas que jamás se harán en la vida. Es la caza de lo imposible? Las obras y los hechos se nos caen como pétalos. Con el tiempo salen volando igual que sueños, pero lo que de esta forma concebíamos en lo absoluto, se hace evidente ahora en el corazón del fruto, en la cicatriz».
Consciente de que desde la Guerra del 14 la arquitectura que sostiene la realidad estaba perdida para cualquier ejercicio de voluntad de poder individual, el héroe bélico de su juventud decidió plegar sus velas violentas y buscó un fondeadero en el que guarecerse de la catástrofe que impuso a partir de entonces un «Espíritu del Tiempo» dedicado a esquilmar las escasas reservas espirituales que subsisten en un mundo devorado por la Técnica y el nihilismo. De este modo, Jünger sustituye la dimensión exterior de la aventura por otra de factura y tensión interiores. Ser fiel a la primera era todavía posible a finales del XIX, tal y como evidenciaron con distinta fortuna Rimbaud o Burton. Sin embargo, después del desgarrón emocional y la sangría de vitalidad excelente que supusieron las trincheras y el gas mostaza, el romanticismo aventurero se convirtió en un imposible.En este sentido, el texto con el que comienza Esgrafiados es una pieza determinante dentro de esta transmutación biográfica de Jünger. La Carta siciliana al hombre de la luna, escrita en 1930, es un sismógrafo acerca de sus decisiones estilísticas y personales. Estamos ante una búsqueda apolínea de significación espiritual al margen del «tempo»: una apertura de su escritura hacia un territorio meta-geográfico cartografiado mediante una mirada estereoscópica que trata de pasar de puntillas, desdoblada, sobre la realidad nacida con el siglo XX.
Luz y sombras. Producto directo de este esfuerzo son sus diarios que, con el título de Radiaciones, comienzan poco antes de que se desencadene otra guerra mundial, en la primavera de 1939. Por tales «radiaciones», explica Jünger, hay que entender las impresiones que dejaron en su memoria el fino enrejado de luz y sombras que el mundo y sus objetos proyectaron sobre ella; en concreto: la experiencia que tuvo para él la invasión alemana de Francia en 1940, los primeros años de su ocupación y el surgimiento de una oposición militar que, de la náusea inicial, adquirió la fórmula final de una conspiración antihitleriana de la que el propio Jünger fue una pieza fundamental.Reedición de la magnífica traducción hecha por Andrés Sánchez Pascual en 1989, la publicación de Radiaciones responde al esfuerzo de la editorial Tusquets de seguir manteniendo en la primera línea de los anaqueles de nuestras librerías la obra de un autor excepcional que, a pesar de sus contradicciones e inquietantes ambigüedades, va demostrándose cada vez más sugerente y fructífero en sus análisis según pasan los años. De ahí el acierto de publicar Esgrafiados (1960), hasta ahora inéditos, ya que estamos ante una reflexión en forma de «grafitis» con vocación intemporal sobre las cicatrices que tensan el mundo y la cotidianidad de los hombres que lo habitan.El valor de esta obra radica en que de sus páginas emerge, a pesar de los años, un Jünger que es capaz de desplegar un vivo aroma dionisiaco que evoca el estilo de los imperecederos fragmentos de su admirado Nietzsche. Como cuando dice que la vida es «una preparación para cosas que jamás se harán en la vida. Es la caza de lo imposible? Las obras y los hechos se nos caen como pétalos. Con el tiempo salen volando igual que sueños, pero lo que de esta forma concebíamos en lo absoluto, se hace evidente ahora en el corazón del fruto, en la cicatriz».
Texto: José María Lasalle escribe sobre Raciones II. Diario de la segunda guerra mundial (1943-1948), de Ernst Jünger en ABCD las artes
4 de marzo de 2006
2 de febrero de 2006
Sobre LA FOTO de Zapatero y Mas (Trabajo de encargo)
No hay buena decisión política si no puede ilustrarse con una fotografía. Vivimos en la época de la imagen en movimiento, pero la imagen más relevante es la que captura un momento determinado. Recurramos a la historia: Churchill, Stalin o Truman resultan respetables en sus retratos fotográficos, pero cuando se les ve en un antiguo noticiero de cine es imposible no pensar en viejecitos que pasean de un lado a otro y se preguntan dónde habrán dejado sus gafas o su audífono.
Pero en el presente más inmediato la fotografía es valorada especialmente. En mi país se celebran unas elecciones, no hay un ganador claro y se han de entablar negociaciones para formar gobierno. En los telediarios vemos a unos señores – y de vez en cuando, a alguna señora – entrando o saliendo con prisa de algunas reuniones en unas salas con una mesa y unos muebles muy feos. Pero sabemos que estamos ante una escenificación, no sólo porque es una historia de la cual conocemos el final, sino porque sabemos que a tal conclusión se llegará cuando unos señores posen para la posteridad, primero en el Saló del Tinell, con la firma de un pacto, y luego en el Palau de la Generalitat, ya como gobernantes. Esta foto contará con un invitado de lujo, quien encabezaba entonces la oposición en España, que sale en la misma con gesto azorado, propio de quien ha empezado ya a calcular los costes y beneficios que le puede reportar tal imagen.
Lo que luego siguió también puede resumirse en fotos. Hay fotos que no se ven, pero que sabemos que existen, porque se utilizan como arma arrojadiza. Corren unas instantáneas por ahí de un señor con bigote, que también salía en las dos fotos anteriores, tomando cañas en Perpignan con José Antonio Urrutikoetxea y Mikel Albisu, que le obligaron a dimitir de su cargo público. Después vendrán las imágenes, demasiadas imágenes: haría falta vivir muchas vidas para olvidarlas, de la tragedia de Madrid. Inmediatamente, el tipo que salía con gesto azorado tras las cortinas de la Generalitat va y gana las elecciones en España y podemos conseguir un resumen bastante apañado de su trayectoria con fotos: los soldados volviendo a casa desde Irak, el primer matrimonio homosexual, dos funcionarias fumando a la entrada de su trabajo… De decisiones que no pueden ilustrarse ni tan siquiera se habla: la evidente tregua entre gobierno e iglesia. No es que una imagen valga más que mil palabras – y lamento no haber podido evitar el tópico -, es que si no hay imagen no podemos convocar a las palabras para que nos la expliquen.
La foto de Mas y Zapatero en la Moncloa es otra conclusión: la de una crónica fotográfica anunciada, por más que sólo conociéramos con plena certeza la presencia de uno de los protagonistas, de Zapatero, que sigue calculando costes y beneficios en su gesto, pero con más aplomo, con la templanza que ya posee alguien al que ya le han hecho miles de fotos. Artur Mas, por su parte, tira como era esperable del mentón para que destaquen su perfil kennedyano y su flequillo. Se supone que con esta imagen se daba por finalizada una historia, la de redacción de un nuevo Estatut, pero parece ser que no, que Carod – que es el tipo del bigote que ya ha salido en tres fotos en esta pequeña crónica – y sus compañeros de formación no están de acuerdo y desean poner los relojes a cero y empezar a preparar la escenografía de una nueva imagen con ellos como protagonistas. El partido del Presidente de la Generalitat y el partido de los que dicen que están a la izquierda del partido del Presidente de la Generalitat ya se conforman con alguna foto más pequeña, anecdótica casi, sin protagonismo, como las de los invitados en una boda en el álbum de fotos de ésta. ¿Por qué? Porque no están en condiciones de pedir nada más. Todavía no conozco ninguna boda en la que la novia se haya casado al final con algún invitado, ni siquiera con el más guapo. En toda esta historia, hay una foto que todos quieren evitar: la de un cartel de su propio partido pidiendo el no en un referéndum junto a otro cartel del Partido Popular, pidiendo lo mismo. De hecho, hay gente del Partido Popular en Cataluña que tampoco querría ver la imagen del cartel de su partido.
Y mientras tanto, clic, clic, se siguen haciendo fotos y la(s) política(s) se sigue(n) elaborando. En el Reino Unido, Blair ocupando el centro ideológico, desplazó a la oposición conservadora más a la derecha, haciéndola ineligible para cualquier elector racional o sensato. En España la apuesta de Zapatero ha sido diferente, aplicando políticas de calado progresista, pero el resultado ha sido el mismo: la derecha se ha enrolado en un anacrónico viaje a las esencias patrias del que será muy difícil regresar sin riesgo probable de naufragar. En el Reino Unido, los tories tuvieron que cambiar su foto electoral, su candidato, para poder encontrar las palabras que le permitieran articular un nuevo discurso. También el Partido Popular tendrá que hacerlo, aunque esperemos que la travesía en el desierto – al menos otra legislatura más -, permita que la protagonista del cartel se llame Soraya, un suponer, y no Esperanza, otro suponer. Por lo demás, la foto más reciente de esta historia – y con la que ésta, paciente lector, concluye -, tiene como protagonista al líder conservador reivindicando una Constitución carpetovetónica de hace dos siglos: es una evidente muestra de la desorientación rampante de la formación conservadora; están desenfocados.
Pero en el presente más inmediato la fotografía es valorada especialmente. En mi país se celebran unas elecciones, no hay un ganador claro y se han de entablar negociaciones para formar gobierno. En los telediarios vemos a unos señores – y de vez en cuando, a alguna señora – entrando o saliendo con prisa de algunas reuniones en unas salas con una mesa y unos muebles muy feos. Pero sabemos que estamos ante una escenificación, no sólo porque es una historia de la cual conocemos el final, sino porque sabemos que a tal conclusión se llegará cuando unos señores posen para la posteridad, primero en el Saló del Tinell, con la firma de un pacto, y luego en el Palau de la Generalitat, ya como gobernantes. Esta foto contará con un invitado de lujo, quien encabezaba entonces la oposición en España, que sale en la misma con gesto azorado, propio de quien ha empezado ya a calcular los costes y beneficios que le puede reportar tal imagen.
Lo que luego siguió también puede resumirse en fotos. Hay fotos que no se ven, pero que sabemos que existen, porque se utilizan como arma arrojadiza. Corren unas instantáneas por ahí de un señor con bigote, que también salía en las dos fotos anteriores, tomando cañas en Perpignan con José Antonio Urrutikoetxea y Mikel Albisu, que le obligaron a dimitir de su cargo público. Después vendrán las imágenes, demasiadas imágenes: haría falta vivir muchas vidas para olvidarlas, de la tragedia de Madrid. Inmediatamente, el tipo que salía con gesto azorado tras las cortinas de la Generalitat va y gana las elecciones en España y podemos conseguir un resumen bastante apañado de su trayectoria con fotos: los soldados volviendo a casa desde Irak, el primer matrimonio homosexual, dos funcionarias fumando a la entrada de su trabajo… De decisiones que no pueden ilustrarse ni tan siquiera se habla: la evidente tregua entre gobierno e iglesia. No es que una imagen valga más que mil palabras – y lamento no haber podido evitar el tópico -, es que si no hay imagen no podemos convocar a las palabras para que nos la expliquen.
La foto de Mas y Zapatero en la Moncloa es otra conclusión: la de una crónica fotográfica anunciada, por más que sólo conociéramos con plena certeza la presencia de uno de los protagonistas, de Zapatero, que sigue calculando costes y beneficios en su gesto, pero con más aplomo, con la templanza que ya posee alguien al que ya le han hecho miles de fotos. Artur Mas, por su parte, tira como era esperable del mentón para que destaquen su perfil kennedyano y su flequillo. Se supone que con esta imagen se daba por finalizada una historia, la de redacción de un nuevo Estatut, pero parece ser que no, que Carod – que es el tipo del bigote que ya ha salido en tres fotos en esta pequeña crónica – y sus compañeros de formación no están de acuerdo y desean poner los relojes a cero y empezar a preparar la escenografía de una nueva imagen con ellos como protagonistas. El partido del Presidente de la Generalitat y el partido de los que dicen que están a la izquierda del partido del Presidente de la Generalitat ya se conforman con alguna foto más pequeña, anecdótica casi, sin protagonismo, como las de los invitados en una boda en el álbum de fotos de ésta. ¿Por qué? Porque no están en condiciones de pedir nada más. Todavía no conozco ninguna boda en la que la novia se haya casado al final con algún invitado, ni siquiera con el más guapo. En toda esta historia, hay una foto que todos quieren evitar: la de un cartel de su propio partido pidiendo el no en un referéndum junto a otro cartel del Partido Popular, pidiendo lo mismo. De hecho, hay gente del Partido Popular en Cataluña que tampoco querría ver la imagen del cartel de su partido.
Y mientras tanto, clic, clic, se siguen haciendo fotos y la(s) política(s) se sigue(n) elaborando. En el Reino Unido, Blair ocupando el centro ideológico, desplazó a la oposición conservadora más a la derecha, haciéndola ineligible para cualquier elector racional o sensato. En España la apuesta de Zapatero ha sido diferente, aplicando políticas de calado progresista, pero el resultado ha sido el mismo: la derecha se ha enrolado en un anacrónico viaje a las esencias patrias del que será muy difícil regresar sin riesgo probable de naufragar. En el Reino Unido, los tories tuvieron que cambiar su foto electoral, su candidato, para poder encontrar las palabras que le permitieran articular un nuevo discurso. También el Partido Popular tendrá que hacerlo, aunque esperemos que la travesía en el desierto – al menos otra legislatura más -, permita que la protagonista del cartel se llame Soraya, un suponer, y no Esperanza, otro suponer. Por lo demás, la foto más reciente de esta historia – y con la que ésta, paciente lector, concluye -, tiene como protagonista al líder conservador reivindicando una Constitución carpetovetónica de hace dos siglos: es una evidente muestra de la desorientación rampante de la formación conservadora; están desenfocados.
Escuchando: Aldo Romano, Louis Sclavis, Henri Texier, African Flashback (Label Bleu). Bellísimo disco, acompañado de un soberbio libro de fotografías de Guy Le Querrec.
31 de enero de 2006
De profesión: ángel
Yo andaba por los veinte años cuando ví Cielo sobre Berlín, de Wim Wenders. La ví dos veces, en el cine Arcadia de la calle Tuset. Me gustó bastante, aunque descubrí que tras una fachada de complejidad se escondía un armazón bastante simple. Lo que he recordado ahora, mientras me duchaba, es que en una época en la que necesitaba especialmente algún tipo de orientación vocacional, creí descubrir una profesión que me gustaba: ángel. En el film de Wenders - yo, como en cualquier película, siempre me identifico con el amigo feo del protagonista, en este caso con Otto Sander -, los ángeles veían la vida en blanco y negro, escuchaban los pensamientos - en alemán, los pensamientos parecen pesar más - de las personas, se paseaban hieráticos, sin que los viera nadie, por una biblioteca enorme, y uno de ellos - el protagonista, Bruno Ganz - se enamoraba de una lánguida trapecista. Por lo demás, también asistían a conciertos de Nick Cave & the Bad Seeds y de Crime & the City Solution, las dos formaciones salidas de la disolución de The Birthday Party, y que yo consideraba entonces como una especie de rock existencialista muy adecuado para la vida que yo imaginaba o deseaba llevar: oscura y arriesgada, cuando en realidad era gris y acomodaticia. Naturalmente, empleos mucho más prosaicos y otras preocupaciones cotidianas acabaron archivando mi breve vocación angélica en algún recóndito lugar de mi memoria hasta justo esta noche.
Escuchando: pues no son ni The Birthday Party, ni sus sucesores, sino Not Necessarily "English Music" una compilación dedicada a la gran escena británica de libreimprovisación de los años sesenta y setenta, editada por EMF y que por estos lares distribuye arsonal. Estan todos, también está Derek, por supuesto.
Escuchando: pues no son ni The Birthday Party, ni sus sucesores, sino Not Necessarily "English Music" una compilación dedicada a la gran escena británica de libreimprovisación de los años sesenta y setenta, editada por EMF y que por estos lares distribuye arsonal. Estan todos, también está Derek, por supuesto.
29 de enero de 2006
Tom Waits, Dead and Lovely
Una muy adecuada pieza para acompañar una tarde fría y gris como la de hoy:
She was a middle class girl
She was in over her head
She thought she would
Stand up in the deep end
He had a bullet proof smile
He had money to burn
She thought she had the moon
In her pocket
But now she's dead
She's so dead
Forever dead and lovely now
I've always been told to
Remember this...
Don't let a fool kiss you
Never marry for love
He was hard to impress
He knew everyone's secrets
He wore her on his arm
Just like jewelry
He never gave but he got
He kept her on a leash
He's not the kind of wheel
You fall asleep at
But now she's dead
Forever dead
Forever dead and lovely now
Come closer, look deeper
You've fallen fast
Just like a plane on a
Stormy sea
She made up someone to be
She made up somewhere to be from
This is one business in the
World where that's no
Problem at all
Everything that is left
They will only plow under
Soon every one you know
Will be gone
And now she's dead
Forever dead
Forever dead and lovely now
Now she's dead
Forever dead
Forever dead and lovely now
I've always been told to
Remember this...
Don't let a kiss fool you
Never marry for love
Everything has its price [2x]
What's more romantic
Then dying in the moonlight?
Now they're all watching the sea
What's lost can never be broken
Her roots were sweet
But they were so shallow
And now she's dead
Forever dead
Forever dead and lovely now
And now she's dead
Forever dead
And she's so dead and lovely now
24 de enero de 2006
Se nos fue Derek Bailey
El día de Navidad del año pasado moría en su domicilio londinense Derek Bailey, guitarrista y uno de los máximos exponentes de la libre improvisación mundial, su repertorio de colaboraciones es amplísimo y su discografía es caudalosa. The Wire ha dedicado aquí un espacio en el que amigos de la talla de Otomo Yoshihide, Inger Zach, Han Bennink, Agustí Fernández, David Sylvian, Paul Rutherford, Joelle Leandre, Keiji Haino,... le recuerdan. Vaya desde aquí nuestro tardío aunque sincero homenaje. Descanse en paz.
Demoledor
Otomo Yoshihide: guitar, conducting (4)
Axel Dörner: trumpet, slide trumpet
Taisei Aoki: trombone, bamboo flute
Kenta Tsugami: alto sax, soprano sax
Masahiko Okura (1, 3, 5): alto sax, tubes
Alfred Harth: tenor sax, bass clarinet, trumpet, etc.
Mats Gustafsson: baritone sax
Ko Ishikawa (2, 4, 5): sho
Sachiko M: sine waves, contact mike
Toshimaru Nakamura (5): no-input mixing board
Taku Unami (1, 5): computer
Kumiko Takara: vibraphone
Cor Fuhler: piano, inside piano
Hiroaki Mizutani: bass
Yasuhiro Yoshigaki: drums, percussion, trumpet
Estoy dispuesto a apostar a que estamos ante uno de los discos del año. Comentario próximamente, lo prometo. Y ya puestos, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, recomendar el sitio web dedicado a la escena de libreimprovisación japonesa.
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