Llega un grito a través del cielo. Ya ha ocurrido otras veces, pero ahora no hay nada con que compararlo.
13 de diciembre de 2011
8 de diciembre de 2011
7 de diciembre de 2011
22 de noviembre de 2011
Ha muerto Paul Motian
9 de octubre de 2011
8 de octubre de 2011
Hay un nuevo sitio en la red...
Se da noticia sobre quien ha ganado el Premio Nobel de Literatura este año
Y se rinde un parco pero bonito homenaje a Flann O'Brien
Todo eso y muchos más apuntes - que presumimos breves y deliciosos - que vendrán en La tertulia de los parcos.
4 de octubre de 2011
2 de octubre de 2011
La palabra "libertad"

1 de octubre de 2011
Melancholia


Michael: This could’ve been a lot different.
Justine: Yes Michael, it could’ve been. But Michael…what did you expect?
Michael: Yeah. You’re right.


29 de septiembre de 2011
29 de agosto de 2011
22 de julio de 2011
Je ne retournerai pas à l'école...
19 de julio de 2011
7 de julio de 2011
El camino a Bresson
30 de junio de 2011
10 de junio de 2011
Leyendo: Una saga moscovita, de Vasili Aksiónov

Nikita, alarmado, veía a su alrededor miles de gargantas que vociferaban "¡Victoria! ¡Victoria!" con una sola voz. Después volvió en sí, y se puso él también, a agitar el gorro y a gritar: "¡Victoria!". Alguien le dio una palmadita en la espalda. Un viejo marino bigotudo miraba con placer su joven rostro.
31 de mayo de 2011
Leyendo: Vicio propio, de Thomas Pynchon
La acompañó colina abajo hasta donde había aparcado. Las noches de los días laborables no eran por aquí muy distintas de las de los fines de semana, así que esta parte de la ciudad era un bullicioso hervidero de buscadores de juerga, bebedores y surfistas gritando por los callejones, drogatas que habían salido a comprar algo de comer, tipos de tierra adentro que estaban de fiesta esa noche para acosar a azafatas, damas de tierra adentro con empleos normales más a ras de suelo deseando que las confundieran con azafatas... Colina arriba e invisible, el tráfico del bulevar que salía y entraba de la autopista emitía melodiosas frases de tubo de escape que descendían en ecos hasta el mar, donde las tripulaciones de los petroleros que navegaban por la costa, al oírlas, podrían haberlas tomado por voces de la vida salvaje ocupada en sus quehaceres nocturnos en una costa exótica.
30 de abril de 2011
Destino Errante, de Paula M. Gallardo
Esta mañana me ha vuelto a acosar
una extraña ansia de sumergirme en este círculo absurdo
de prisas locas, ocupaciones ineludibles, tareas inaplazables
y chorradas así.
Hay un deseo de pertenencia que aún
no he satisfecho.
Un sentirme incluida en este manicomio
al que pretendemos llamar vida
en un olvido constante de que estamos vivos de verdad.
No lo he conseguido.
No creo que lo consiga jamás.
Hay días en los que
se me antoja todo tan extraño,
tan insufrible, tan inaceptable,
que sólo contemplo la opción de los nómadas.
Y caminar.
Y desaparecer.










